El artista francés Vincent Fournier basó su serie “Post Natural History” en una ficción especulativa para reimaginar el reino animal después de que se fusione con la tecnología moderna. Las criaturas resultantes muestran cómo la humanidad podría ser diseñada para adaptarse a la naturaleza a través de un proceso tecnológico y de sus necesidades cotidianas.

"Estas criaturas son familiares y extrañas a su vez", explica Fournier. "[Nosotros] 'sabemos' a primera vista que se trata de un conejo, un lagarto o una  libélula, pero una inspección más cercana hará darte cuenta que hay ciertas diferencias. He ahí el punto de mi serie, analizar cómo los seres humanos pueden intervenir en la evolución”, explicó Fournier.

 

A principios del siglo XXI, la modificación genética tomó dos nuevos rumbos. Por un lado, la biología sintética, que cuestiona conceptos centrales de la evolución a través de la ingeniería genética, y por otro, la reprogramación de células madre para convertirse en células pluripotentes listas para desarrollar cualquier tipo de tejido del organismo.

Las especies que resultan de la biología sintética (con un nuevo ADN integrado y elementos electrónicos artificiales), cuentan con nuevas propiedades que les permiten adaptarse mejor a distintos entornos, así como tener más herramientas para combatir a depredadores, enfermedades y cambios climáticos. Fournier cree que aquellos organismos cuyas células hayan sido genéticamente manipuladas presentarán nuevos mecanismos de defensa y una notable mejoría en capacidad de visión, respiración y expectativa de vida. ¿Qué opinas?

 

 

Con información de Museógrafo.