Estilo de vida

Pérdida de cabello ¿una secuela del Covid-19?

Caída de cabelloMostafa Meraj / Unsplash

Pacientes que vencieron al Covid-19 han experimentado caída excesiva del cabello

Pese a que la pérdida de cabello no aparece en la sintomatología o secuelas del Covid-19 enlistada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS); sin embargo, cada vez hay mas sobrevivientes de coronavirus que han reportado caídas de cabello durante semanas o meses.

De acuerdo al doctor Jeff Donovan, presidente del Canadian Hair Loss Foundation, se han reportado varios aumentos en los pacientes de su clínica quienes han perdido el cabello. 

Un hecho también reportado por la doctora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, Natallie Lambert quien demostró que cada vez más personas recuperadas del Covid-19 han perdido el cabello.

“La mayoría del cabello que pierden las personas se encuentra en la base del crecimiento o anágena, pero un factor de estrés importante puede derivarlos a la fase patógena o de reposo, cuando el cuerpo conserva la energía para órganos vitales como los pulmones y corazón”Natallie Lambert

El doctor Donovan explicó que este síntoma post Covid-19 se llega a notar después de 9 a 11 semanas de haber padecido la enfermedad; empero, también los pacientes deben lidiar con otros padecimientos como depresión, problemas cardíacos, hepáticos, entre otros.

Asimismo, durante una encuesta realizada a más de mil 500 personas del grupo Survivors Corp informó que el 27% reportó pérdida del cabello como una consecuencia directa tras haberse recuperado del coronavirus.

Por otro lado, el dermatólogo Shipi Khetarpal escribió en Consult QD del Cleveland Clinic un aumento de casos por caída del cabello desde hace unos dos o tres meses, mismos que han aumentado progresivamente.

No obstante, la caída del cabello también puede desencadenarse por otros factores como cirugías, traumatismos físicos o psicológicos, infecciones, fiebre alta o pérdida de peso; así como cambios extremos en la dieta e incluso el estrés denominado como efluvio telógeno.

Con información de Vanguardia.