San Luis Potosí dio un paso estratégico en la relación de México-Japón al reforzar su presencia institucional en territorio nipón, una acción que impulsa la inversión japonesa en México y posiciona al estado como un aliado clave en Asia. La estrategia, encabezada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, busca consolidar el crecimiento económico y ampliar la cooperación internacional.

Actualmente, alrededor de 80 empresas japonesas operan en San Luis Potosí, de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco). Esta cifra confirma la confianza del capital asiático y fortalece al estado dentro del corredor industrial del Bajío, una de las regiones más dinámicas del país en materia automotriz y manufactura avanzada.

San Luis Potosí es el único estado con representación permanente en Japón

Uno de los factores que distingue a la entidad es que cuenta con una oficina oficial de representación en Japón, lo que la convierte en el único estado mexicano con presencia permanente en ese país.

San Luis Potosí es el único estado mexicano con representación oficial permanente en Japón.

Esta iniciativa ha permitido concretar reuniones estratégicas con la JETRO y con cámaras empresariales japonesas interesadas en ampliar su presencia en México.

En un reciente encuentro con la Cámara Japonesa de Comercio e Industria de México, autoridades estatales y representantes diplomáticos, entre ellos integrantes del Consulado General de Japón en León, destacaron el entorno de estabilidad, infraestructura y certeza jurídica que ofrece San Luis Potosí.

San Luis Potosí es el único estado mexicano con representación oficial permanente en Japón.

La estrategia de promoción económica incluye seminarios dirigidos a empresas japonesas, vinculación con instituciones financieras y generación de nuevos esquemas de colaboración. Con estas acciones, San Luis Potosí fortalece la relación bilateral México-Japón, impulsa la atracción de inversión extranjera directa y consolida su posicionamiento internacional.

El avance refleja un momento clave para el desarrollo económico estatal, donde la cooperación con Asia se convierte en motor de crecimiento, empleo y competitividad para los próximos años.