Tres mujeres marcaron la vida de José Rómulo Sosa Ortiz, fallecido el pasado 28 de septiembre en Miami, Florida; cuyos restos hoy descansan en el Panteón Francés de la Ciudad de México. Pese haber nacido con una voz privilegiada, la fama no le dio la felicidad, por el contrario, complicó su existencia cuando llegaron los vicios de los cuales logró alejarse por amor.
'El Príncipe de la Canción' conoció la vida de casado con Natalia 'Kiki' Herrera Calles, quien le llevaba 20 años; sin embargo, la diferencia de edades acabó con su relación y él terminó interesándose en la actriz Anel Noreña, con quien se casó en 1975.
Del matrimonio con Anel nacieron José José Joel y Marysol. Todo apuntaba a que eran una familia feliz hasta que José José comenzó a tener problemas con el hermano de Anel, quien le manejaba la carrera; él comenzó a quejarse de trabajar mucho y ver poco dinero, presión que apagaba con el alcohol convirtiéndose en un vicio.
José José y Anel se divorciaron en 199. Dos años después, en Estados Unidos, el artista conoció a Sara Salazar con quien uniría su vida por el resto de sus días.
Fue él quien la sedujo y es que ella ni siquiera sabía el peso que el cantante tenía en México, dio por hecho que cantaba salsa, quizá eso lo interesó más, declaró Sara Salazar a Un Nuevo Día. José José nunca ocultó su alcoholismo, por el contrario, le contó su historia y ella intentó comprender.
Sara Salazar era una mujer divorciada con dos hijas, Monique y Celine, quienes no vieron con buenos ojos al intérprete de “El Triste” luego de que su madre lo invitara a vivir con ellas con la finalidad de protegerlo de sus vicios, reveló el padre de José Joel a la revista Selecciones.
José José vivió en la sala de Sara; en varias ocasiones debido a sus atenciones y cuidados se refirió a ella como “su ángel de la guarda”. Se casaron en 1995 y pronto nació la tercera hija del cantante, Sarita, cuya llegada ayudó al intérprete a alejarse en su totalidad de sus adicciones.
La vida era amable con ellos hasta que en 2008, Sara sufrió un derrame cerebral, era el turno de José José de cuidarla; salió adelante y su matrimonio se mantuvo fuerte durante 24 años.
Tras su muerte, Sarita pasó a ser “la villana más odiada de México”, al igual que su madre Sara luego de que estas se aferraran a mantener las cenizas en Miami, petición que les cumplieron a medias y es que los hijos mayores del cantante así como Anel, lograron que la mitad se trasladará a México pues la voluntad del cantante fue descansar junto a su madre Margarita Ortiz Pensado en el Panteón Francés de CDMX.
Con información de Telemundo y Vanidades.



