Columnas

López-Gatell en campaña para “la grande”

López-Gatell en Puebla; mal uso del cubrebocas@negramacchia

Lo apoyan porque AMLO lo defiende, pero si López- Gatell avanza, la 4T se dividirá. Ebrard no se dejará; Sheinbaum defenderá el proyecto de izquierda

“En un cuarto de hora quieren ser presidentes del Gobierno”.Mariano Rajoy
“Quien vota a los corruptos los legitima, los justifica y es tan responsable como ellos.”Julio Anguita

La gira electoral de Hugo López-Gatell lleva por pretexto la “estrategia de intervención social en salud comunitaria”. Pero la verdad es que Alfonso Ramírez Cuéllar, Ricardo Monreal, Morena y la 4T a nadie engañan. Se trata de una gira política teniendo como meta la presidencia de la nación.

Sí, el camino seguramente pasará por San Lázaro y, de inmediato, no necesariamente por las boletas; el primer escalón será por la vía plurinominal.

En dicho recorrido proselitista (que se da a costa de nuestros impuestos y de la salud de millones de mexicanos), las fotos en redes sociales muestran al Dr. López-Gatell en Cuetzalan olvidando todos los requisitos que solicita la OMS —y la decencia y el sentido común— para frenar la pandemia: uso de cubrebocas en público, mantener la sana distancia y no llevarse las manos a la boca. Lo mejor: él es quien debería ser el primero en dar el ejemplo, pero ya ven cómo se las gasta...

En menos de un mes el rockstar de la epidemiología (que no doctor o quien le haga frente a la pandemia) ha estado de gira en cuatro entidades de nuestro país incluyendo la Ciudad de México. Empezó con una actividad al aire libre en un parque de la capital, donde se le vio sin cubrebocas y saludando de mano a quien se le acercase, cual pavo real recién ungido.

En Chiapas inició la estrategia necesaria antes mencionada, la cual supuestamente impulsaría los trabajos para prevenir contagios de Covid-19. Lástima que comenzara cuatro meses y más de 40,000 muertos tarde. Obvio, para celebrar dichas reuniones no usó tapabocas; no fuera ser que no saliera completa su cara en las tomas.

Siguió Tabasco. Su gobernador, Adán Augusto López (de Morena), comentó antes de la visita del Dr. LG: “Se lo dije al Presidente, yo ya no puedo con Gatell”. Eso además de discrepar en las cifras manejadas por el subsecretario de las que envía su entidad. Al final, dijeron ser amigos. Otra foto de campaña para el recuerdo; ambos comiendo peje-lagarto...

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas en su gira de precampaña (por cierto, ¿¿¿¿¿el INE y la SFP no tienen nada que decir al respecto?????).

Ya tuvo un fuerte encontronazo con los gobernadores en el marco de la CONAGO y del GOAN, a quienes López-Gatell amenazó con penas punitivas (y es que ya practica para cuando sea mandatario...). Ello desembocó en la carta de algunos mandatarios estatales solicitando su renuncia y el ya largo —y no muy callado— desencuentro con Claudia Sheinbaum.

Se escurrió del golpeteo con la masiva—y harto abusiva— defensa en redes sociales de miembros del gabinete y equipo y legisladores de Morena. (Para mí que eso solo probó que la petición caló hondo en las huestes de la 4T. En fin.)

Pero que Movimiento Regeneración Nacional y AMLO se cuelguen de su gira no podrá ocultar el tamaño de la desgracia: ¡México, tercer lugar mundial en muertes por Covid-19! Ya van casi 440 mil infectados y más de 47 mil muertos; cada uno de ellos un ser humano.

En todo el mundo hay muertos e infectados, pero la forma de enfrentar el virus ha hecho que el impacto sea mayor o menor dependiendo de las decisiones del estratega a cargo. En México, dadas las desastrosas consecuencias, hasta se podría barruntar que la búsqueda de una curul plurinominal obedecería a buscar algún tipo de protección o escape, ya que el encargado podría ser acusado por negligencia criminal. Pero, tristemente, ni siquiera creo que su conciencia o su ética personal dé para eso. El subsecretario va por la grande y ya se visualiza en la silla presidencial. El escaño, ya lo dije, es solo un requisito previo.

Así, la búsqueda (negada) de ir al Congreso de la Unión no es por una cuestión de fuero, máxime que este desapareció el año pasado para los legisladores federales. La razón es utilizar la palestra legislativa para seguir en el ánimo de la ciudadanía y continuar de otra forma su caminar por toda la república. Sabemos que recorrer el país comiendo y colgándose todo al cuello es el estilo favorito de Andrés Manuel de hacer campaña. Este solo lo imita.

Al final, López Obrador “lanza” a López-Gatell en una gira contra el Covid-19, ¡que no incluye la visita a ningún hospital o centro de salud! Ya si esto lo lleva a Palacio Nacional o solo ayuda a confirmar lo necio de su actuar, dependerá exclusivamente del doctor y de nadie más.

El jefe del ejecutivo le ha puesto en la carrera, y hoy la izquierda lo apoya porque el presidente lo defiende. Sin embargo, si lo de López-Gatell prospera, la 4T va a terminar muy dividida (nada nuevo en este país). Así, no nos sorprenda ver a Marcelo Ebrard yendo a una alianza con Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado y Enrique Alfaro —el canciller no va a permitir que lo marginen así nomas tan fácil; y a la jefa de gobierno de la CDMX solidificándose con la izquierda, digamos, más legítima del país... no sería indisciplina, sino lealtad de Sheinbaum a valores ideológicos que están por encima de las personas.

Por lo pronto, la apuesta del epidemiólogo está cantada. A partir de octubre y hasta enero podrán ubicar al doctor en las listas plurinominales.

López-Gatell ya únicamente debe aguantar un par de meses sin quemarse (¿más?). Claro, todo a costa de una pandemia pésimamente enfrentada. No lo olvidemos.