Universidad de Emory explica a la Ibero el fanatismo anti EPN

Los estudiantes que protestan, democráticamente pero con irracional odio hacia un candidato, entenderán.

 

Les voy a explicar por qué hay gente que cae en el fanatismo anti algo. Anti AMLO en 2006, anti EPN en 2012.

 

Un estudio de la Universidad de Emory les hará entender por qué odian a Peña Nieto tan irracionalmente.

 

La Universidad de Emory no será la Ibero, pero ahí hay investigadores destacados.

 

El estudio preguntaba por qué si demócratas y republicanos tienen la misma información, llegan a conclusiones opuestas.

 

Se usaron imágenes de resonancia magnética de demócratas y republicanos muy comprometidos.

 

El estudio se realizó inmediatamente antes de la elección presidencial de Estados Unidos de 2004.

 

Los investigadores hallaron que la gente estudiada no activaba las partes del cerebro que se usan en el razonamiento.

 

El estudio lo dirigió Drew Westen, director de psicología clínica de Emory.

 

Republicamos y demócratas no usaban las partes del cerebro con que se razona, sino las relacionadas con las emociones.

 

Ante las misma información, republicanos y demócratas llegaron a conclusiones sesgadas hacia sus partidos.

 

Eso significa que el cerebro del político suele ser el cerebro del fanático.

 

Aunque la evidencia lo refute, el fanático siempre se convence de que apoya su posición.

 

Los fanáticos anti EPN lo odian y no dejarán de odiarlo por más que se les pruebe lo irracional de su posición.

 

A eso se le llama el “sesgo de confirmación”, que apoya siempre las creencias propias e ignora o reinterpreta evidencia en contra.

 

Michael Shermer dice: “El escepticismo es el antídoto para el sesgo de confirmación”.

 

Los estudiantes de la Ibero, cuando sean investigadores, podrán estudiar el fanatismo anti lo que sea.

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