Si preguntáramos a las personas qué es lo que consideran valioso para ellas, seguramente nos dirían, mi familia, mi trabajo, una dieta, una amistad, tener una pareja, tener mejor relación con mis hijos, que se haga realidad algo, en fin, cualquier cosa que para nosotros sea especialmente significativa.
Por otra parte si identificáramos cuáles son los obstáculos que no nos dejan acercarnos a eso valioso, sería por ejemplo inseguridad, pensar que no puedo, que es muy difícil, que no tengo tiempo, la edad, que ya es tarde y muchísimas cosas más. Es decir para no llevar a cabo nuestros sueños o no estar mejor, tenemos muchas justificaciones, válidas o no, pero al fin y al cabo nos llevan a lo mismo, al miedo de hacer las cosas y por lo tanto no lo hacemos y así se nos van las oportunidades de realizar lo que pensamos que es muy lejano o imposible.
Leí una frase que dice: "Cuando dejamos de ver imposibles, lo posible puede ser verdad".
Son demasiados los obstáculos que tenemos siempre a la mano, como cartas de baraja, siempre hay grandes y chicas, sólo a veces nos sale un as y muy rara vez un comodín que nos salve.
Tenemos obstáculos introyectados desde que somos niños, desde que nos dicen no hagas, no toques, ya lo rompiste, mejor yo lo hago, cuando vamos mal en la escuela, desde que nos comparamos con el alumno o alumna más popular de la escuela, desde que nos dejó o nos engañó el novio o la novia.
Desde que fuimos a buscar trabajo y nos dijeron ?yo le llamo?. A partir de la adolescencia cuando parece que nadie nos entiende y que no somos tan agraciados. De adultos cuando no hemos conseguido un trabajo que nos guste, cuando la gente es competitiva y nos sentimos fuera de lugar, cuando no ganamos lo suficiente etc.
Con todo esto hay un tercer aspecto a analizar, en virtud de que existen muchos obstáculos para que podamos lograr eso que queremos, hacemos muchas cosas para evitar pensar en eso o para no hacerlo o para mantenerlo lejano.
Por ejemplo: retrasamos las citas, evitamos a las personas, nos metemos demasiado en el trabajo, pensamos en sustituir preocupaciones mediante la comida, nos quejamos de todo lo que nos pasa, criticamos a los demás para encontrar la paja en el ojo ajeno y no voltear a vernos a nosotros mismos. En fin cada uno de nosotros sabemos qué hay en nuestro interior, cuáles son nuestros miedos, nuestras frustraciones, nuestra vida pasada y presente, cuáles son nuestras batallas ganadas y perdidas, cómo está generalmente nuestro estado de ánimo, nuestros errores, nuestros aciertos, quiénes son las personas en las que confiamos, quiénes nos apoyan, quiénes no, en fin la lista es muy larga, pero cada quien podemos reflexionar en todo esto para poder salir de alguna situación que no nos guste casi de manera casi inmediata.
También podemos tener enojo, tristeza, rencor, frustraciones, sentimientos de minusvalía o tal vez emociones encontradas por alguna experiencia que nos dejó cierta incomodidad y que probablemente sean estos sentimientos los que constantemente nos limiten y no nos dejen avanzar.
Hay muchas terapias con las que se pueden ir resolviendo muchas de estas situaciones, pero otra forma de salir adelante es reconocer qué es lo que no me deja avanzar y traerlo conmigo, observar la situación o la emoción, no evitarla, no pelearme con ella, no bloquearla, sino con y a pesar de ella, seguir caminando en pos de encontrar un mejor lugar, donde pueda encontrar lo que quiero.
Por ejemplo, si tengo mucho enojo por algo, pero tengo que hacer mi columna hoy, puedo analizarlo así:
1.- ¿Qué es valioso para mí? Escribir mis columnas para el que me quiera leer. 2.- ¿Cuáles son los obstáculos por los que hoy no podría escribir? ¿Por qué no he superado un enojo y es difícil que me concentre? 3.- ¿Qué estoy haciendo para evitar escribir? Le doy largas, no pienso en el tema, le doy vueltas al enojo para ver si lo resuelvo etc.
En este caso tendría dos caminos. Hacer la columna a pesar de mi enojo, aún sin resolver (no lo niego, ni lo evito, ni me desquito con nadie, simplemente a pesar de eso decido hacer algo positivo (UNA CONDUCTA) que me acerque a lo que para mí es valioso, que es escribir). O elijo la segunda opción que sería, no hacer la columna, hasta resolver el enojo, pero esa actitud me aleja de lo que para mí es valioso, que es escribir.
Con esto les quiero comentar que esta es una forma muy práctica de lograr lo que queremos o de conseguir algo que creemos que no puede ser posible, ya que lo que no nos deja hacerlo son todos los obstáculos reales o no, que queremos resolver, antes de actuar. La propuesta de hoy es que a pesar de nuestros miedos, frustraciones e inseguridades, empecemos a hacer cosas que nos lleven a acercarnos a eso que queremos. Entonces lo único que debemos hacer es preguntarnos:
1.- ¿Qué quiero lograr? (¿Qué es valioso para mí?)
2.- ¿Qué voy a hacer hoy para lograrlo? Y así todos los días hacer cosas (CONDUCTAS) que me acerquen a eso que quiero, es decir hacer las cosas a pesar de todo y de todos.
Lo que haga es lo único que me va a salvar, lo que me va a hacer lograr lo que quiero.
Esta técnica es tal vez una forma de reconciliarnos con nosotros mismos y explorar una nueva manera de hacer las cosas, donde podamos hacer las pases con lo imposible y convencernos de que lo posible efectivamente puede ser verdad.
¡Buen fin de semana!