A partir del 10 de marzo pasado Nuevo León dejó de tener un Procurador de Justicia supeditado y nombrado por el Gobernador del Estado y pasó a estrenar la Fiscalía General a cargo de Gustavo Adolfo Guerrero Gutiérrez.
La designación por parte de la legislatura pasada de Guerrero Gutiérrez, por muy “independiente” que nos la quieran vender, ha resultado, a seis meses de nacida, onerosa e inoperable.
Reporte Índigo publica en su edición de hoy que diputados y miembros de organizaciones no gubernamentales criticaron los sueldos que se autorecetó Gustavo Adolfo Guerrero y su séquito a su llegada a la otrora Procuraduría.
La publicación abunda: De acuerdo a la publicación, el nuevo Fiscal ganará un sueldo bruto de 146 mil pesos mensuales cuando su antecesor, el procurador de justicia Bernardo González, ganaba 105 mil pesos. Lo cual equivale a un aumento de 39 por ciento y de 41 mil pesos más.
Y de su séquito, perdón, colaboradores, Reporte Índigo dice: Reyvel Medina Reyes, Mauro Zacarías Casimiro y Luis Enrique Orozco Suárez tienen sueldos de 140 mil pesos brutos mensuales. “Es decir, 33.3 por ciento más respecto a los 105 mil pesos al mes que gana “El Bronco” y 29.6 por ciento mayores que los 108 mil pesos mensuales que recibirá López Obrador; una diferencia de 35 y 32 mil pesos, respectivamente”.
Este es solamente parte del principado que ahora conforman los altos encumbrados que llegaron del Tribunal Superior de Justicia y ocupan cargos privilegiados en la Fiscalía General.
Al interior de la antigua Procuraduría lo que se escucha es que lo primero que licitaron los recién llegados fueron la gasolina y los vales de despensa.
Mal que bien, la maquinaria de la Procuraduría estaba jalando, y eso se veía principalmente en el número de órdenes de aprehensión que viene cada vez a la baja.
Pero si fuera poco, está también al alza el número de homicidios pendiente sin resolver, delito en aumento en los últimos días y que se da a manera de ejecuciones, el cual no es un tema de prevención del delito, porque la policía no puede prever delitos relacionados con la delincuencia organizada.
Aunque los expertos manejan que las ejecuciones en nuestro estado y en nuestro país se resuelven con una buena investigación y deteniendo a las personas y dándolo a conocer públicamente, para que de esta manera el delincuente se dé cuenta que hay autoridad que sí resuelve.
Y fuera de lo administrativo, tanto la Fiscalía como la Agencia Estatal de Investigaciones están teniendo un serio problema al no detener a los criminales que están generando esta ola de homicidios en nuestro estado.
La falta de aplicación de inteligencia en la política de la Fiscalía, es el punto toral, del cual ya hablaremos en futuras publicaciones.
Réquiem a la autoproclamada ‘mejor afición’
Con los hechos violentos de seudoaficionados que golpearon salvajemente a un partidario de Tigres, podemos decir que en paz descanse la otrora mejor afición de México.
