El ex Secretario de Educación, Alonso Lujambio, perdió hoy la batalla en contra del cáncer que desde hace un tiempo, atacaba su organismo sin piedad.
Al margen de las mezquinidades políticas, justo es reconocer en el hasta hoy Senador a un admirable ser humano, cuya administración al frente de la SEP deberá ser considerada en su justa dimensión y en un amplio contexto, más allá de aquellos señalamientos que descalifican per se en base únicamente a la militancia partidista.
Y es que no fue fácil su paso por la Secretaría de Educación. Desde mi perspectiva, Alonso Lujambio ya había perdido la batalla en contra de otro tipo de cáncer, éste de carácter institucional, cuando administró los destinos de la educación en México.
Es por eso que Lujambio encarna las razones por las cuales la mayoría de las personas no quiere participar en la política en México: la lucha titánica y casi utópica en contra de la corrupción es para muchos una batalla perdida en la que va en juego el prestigio, la tranquilidad familiar y en algunos casos extremos, hasta la salud.
En el discurso, los políticos plantean las condiciones ideales y las medidas perfectas, en la realidad, enfrentar a Elba Esther Gordillo, al PANAL, a la maquinaria cuyo modus operandi defiende cotos de poder político perfectamente delineados, no debió ser para nada fácil.
En su momento, desde este espacio señalé lo que consideré que estaba muy mal en la administración del entonces señor Secretario, como la declaración de Miguel Ángel Martínez, quien ostentaba el cargo de subsecretario de Educación Media Superior quien comentó lo siguiente a nombre de la Secretaría:
“(…)que no se tenga una ´mirada pesimista´sobre el futuro de los jóvenes que no están en el bachillerato, ya que tienen la opción de dedicarse al ambulantaje”[i]
O la aspiración, legítima o no, de ser el candidato a la presidencia de la República por su partido, misma que operó en twitter con la cuenta @vamosclujambio y que brindó argumentos exactos a la lideresa magisterial para irse con todo en contra de quienes han sido Secretarios de Educación en México en el período del presidente Felipe Calderón[ii]:
“lo que sucede es que a los que nombró Secretarios de educación, desde que llegaron, tuvieron la idea de ser sus sucesores en la presidencia. La señora Josefina Vázquez Mota, que fue secretaria de educación, pues de educación no sabía nada, con todo respeto y fue un puesto político y le demostramos toda nuestra buena voluntad por llegar a acuerdos, de allí la alianza por la calidad educativa…la alianza que con toda sinceridad, la elaboramos nosotros y fue gracias al cuarto congreso nacional de educación (…) viene el cambio, llega el secretario Lujambio, que yo lo he visto en verdad interesado, hemos tenido muy buena relación: la respuesta salarial así lo demuestra, pero nadie puede negar que su interés hoy es ser candidato a la presidencia de la república y si recordamos al Dr. Ernesto Zedillo cuando la federalización, se salió cuando podíamos hacer el gran cambio, a coordinar una campaña y después como candidato a la presidencia de la república”
Sin embargo, la señora Gordillo olvidó hacer mención de ex Secretarios de Educación como Reyes Tamés, quien hasta hoy es un distinguido militante del PANAL, su personalísimo coto de poder político, además del SNTE.
En cualquier caso, la aventura presidencial del ex Secretario de Educación, evidentemente no prosperó.
“(…) un personaje asumió la tarea de acompañar el proceso, apoyar a Lujambio para el remoto caso de un cambio de señales, y asistirlo igualmente cuando llegara la hora de hacer mutis. Ese personaje fue Juan Ignacio Zavala, un conocedor cercano de la mentalidad del PAN y de los mecanismos de la casa presidencial. El experimento concluyó anoche, aparentemente, sin daños qué lamentar”[iii]
Desde mi óptica, no se deben soslayar los esfuerzos de Alonso Lujambio por transparentar la rendición de cuentas y la ética en la administración pública en general. Sin embargo, es evidente que en el ambiente político y a la sombra de Elba Esther Gordillo, es muy difícil que el ciudadano de a pie perciba estos logros, cuando hay tanto por hacer en materia de educación en México. Sin embargo, no escatimaré aquí mi reconocimiento al Senador por esos esfuerzos. Descanse en paz, Alonso Lujambio.
[i]http://sdpnoticias.com/nota/144579/Pide_SEP_no_ser_pesimistas_ya_que_jovenes_pueden_dedicarse_al_ambulantaje