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Percepciones: ¿Reelección, Miguel?

El alcalde Miguel TreviñoTwitter

“El chiste se cuenta solo” - Dicho popular.

Como broma pasa, pero si es cierto lo que dijo Miguel Treviño de que buscará la reelección como alcalde de San Pedro Garza García, Nuevo León, valdría la pena el conocer en qué encuestas de popularidad y preferencia basa su intentona porque, como dice “ya saben quién”, resulta que muchos tenemos “otros datos”.

No se requiere una encuesta de gran profundidad, basta con caminar por San Pedro, ir de compras o a un restaurante, hacer el súper o charlar con quienes viven en el municipio para saber que Treviño no ha sido capaz de generar un ambiente positivo, de empatía hacia su persona y administración y de reconocimiento a su labor.

Sí, sí, sí, dirán que los tiempos, que la pandemia y que todo lo que quieran, pero el punto es que el primer alcalde independiente de San Pedro llegó, como dicta la moda, con una altísima expectativa de que iba a cambiarlo todo y resulta que no pudo hacer nada o si acaso muy poquito.

Los sampetrinos lo perciben distante, sordo a los reclamos y sin compromiso hacia las necesidades de la ciudadanía, como si el alcalde viviese en otro mundo, el suyo propio.

Para colmo, Miguel Treviño quiere recolectar las firmas que requiere el registro de su candidatura independiente sin pedir licencia al cargo, lo que de ya levantará hartas sospechas y le van a tirar con todo porque tendrá con certeza la acusación de haberlo hecho en horas de trabajo y de haber empleado a servidores públicos.

Ya sabemos que no quiere hacerlo así e incluso que dijo que buscará conformar un equipo alterno, sin embargo resulta que “la burra no era arisca, la hicieron” y como le digo, lo van a dar la sentencia por adelantado y entonces será culpable hasta que no demuestre su inocencia, lo que le significará un enorme desgaste innecesario.

A Treviño se le olvida su formación de periodista y cree que puede andar por la vida con una atavío impoluto, sin embargo no debería confiarse porque en un descuido los periodistas del lugar en donde alguna vez trabajó bien le podrían montar el muy conocido numerito de colarle a un “voluntario” para sacarle trapitos sucios y encontrarle algo que aunque no sea un pecado, lo parezca.

Miguel tiene que recordar aquello de “La mujer del César no sólo debe ser honrada; sino también parecerlo” y si en realidad cree, piensa y está seguro que conseguirá las firmas y que ganará la elección constitucional, ¿qué necesidad hay de ponerse en el tocadero?

Lo interesante hoy es esa visión que tiene de que conseguirá el apoyo popular para refrendarse en el cargo.

Le insisto, la percepción hoy es que no contaría con el beneplácito de la mayoría de los sampetrinos, aunque pudiese ser que la apuesta de Treviño sea el que los partidos pongan candidatos no tan buenos y convertirse en “el menos peor” y así quedarse otros tres años.

Como broma, repito, pasa, pero si es en serio, se me hace muy alta la apuesta.

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