Nunca rendirse. Con estas simples palabras podríamos resumir lo hecho por el histórico Juan Manuel Márquez el día de ayer en Las Vegas, Nevada. 

El box, como la vida, te da revanchas, siempre que te cierra una puerta, una ventana se abre. Ventana que representa un round más. Ventana, que en dos ocasiones los jueces le negaron al 'Dinamita'. Pero él jamás se rindió. Ni por un segundo creyó en sus supuestas derrotas y trabajó como nunca. Se levantó como el grande que es. 

Poco importó la polémica en las pasadas tres peleas entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez. Todo quedó atrás luego de que en los últimos segundos del sexto asalto, un recto de derecha impactara en el mentón del filipino. Bombazo que  traía con sigo todo el orgullo que tanto le habían lastimado a Márquez. Orgullo que hizo vibrar al mundo del boxeo. 

Ayer, fue un día histórico para el pugilismo, no sólo el mexicano sino mundial. Fuimos testigos de un capítulo de una de las rivalidades más importantes, épicas y emblemáticas de todos los tiempos en este emocionante deporte. 

Rivalidad que se puede comparar, sin lugar a dudas, con la de Ali vs Frazier, Durán vs Leonard, Barrera vs Morales,  o Michael Carbajal vs Humberto "Chiquita" González, entre otras. 

Ambos pugilistas se han brindado para hacer historia dentro del boxeo y lo han logrado. Siempre que se recuerden los combates entre "Dinamita" y "Pac-Man" habrá motivos para sonreír, buscar alguna de sus peleas y disfrutarla. 

A la espera de si habrá o no una quinta pelea entre estos futuros integrantes del salón de la fama, los amantes del boxeo podemos estar más que tranquilos... Podremos platicar, que los vimos pelear. 

Ayer, no sólo ganó Márquez. Ganó el boxeo. Ganó la credibilidad del deporte. Ganamos la posibilidad de una quinta pelea... Ganamos todos. 

Gracias Juan Manuel. Gracias Manny. Y gracias al box, por tantas emociones.