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Ojalá AMLO honré el acuerdo y no salga con que “Ya chole”,y deje de ver a México como un país “agachón” y mediocre. Tras la reunión virtual con Biden.

Reunión virtual AMLO-Joe Biden

Una de las reuniones más trascendentes para la vida política de Andrés Manuel López Obrador es la que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Su importancia radica en el giro que da la relación con nuestro vecino del norte respecto a la dinámica que existía entre AMLO y Donald Trump.

Para empezar, la relación Trump-AMLO fue poco o nada institucional. Fue más bien una relación personal, “de cuates” y no de representantes de dos naciones, a ambos les importaba más su situación electoral y de poder, que el desarrollo conjunto.

Primero los cuates

Un claro ejemplo de esta situación fue la reunión de julio del año pasado en la Casa Blanca, un encuentro entre empresarios mexicanos amigos de AMLO y empresarios estadounidenses amigos de Donald Trump.

AMLO llevó a su compadre Miguel Rincón, y a los de la Mafia del Poder (así los nombró AMLO en su libro), Ricardo Salinas, Carlos Hank González, Olegario Vázquez Aldir, Carlos Slim, Daniel Chávez y Patricia Armendáriz para que se reunieran con los empresarios amigos de Donald Trump.

Otro aspecto que destaca en la relación bilateral AMLO-Trump, es que el estadounidense siempre vio a México como su patio trasero, contaba con el beneplácito de un presidente que le cumplía todos sus caprichos en cualquier tema, migración, seguridad, energía y economía y que, a su petición, cedía ante Rusia y China.

AMLO regresó a México al viejo esquema de los sesenta y setenta, como un país dependiente de Estados Unidos.

Existe una teoría de la dependencia que desarrollaron personajes como Fernando Henrique Cardoso, Ruy Mauro Marini, Celso Furtado entre otros, la cual señala que en las limitaciones para el desarrollo de los países latinoamericanos la pobreza y el subdesarrollo se explican por factores externos impuestos por el “imperialismo”.

Esta teoría que pretende replicar AMLO ya no funciona para nuestro país, menos después de un proceso de desarrollo global, en el que México alcanzó un cierto nivel de desarrollo, se firmó el TLCAN y ahora T-MEC, y sobre todo, porque en la relación entre los países miembros no es de dependencia, sino de aliados.

Lo que busca AMLO al retroceder a la dependencia es justificar sus ideas demagógicas y de paso dar la espalda al crecimiento del país, como ya se está observando.

La agendita

Resulta lamentable que AMLO iniciara su primera reunión virtual con Joe Biden como si fueran los años sesenta, con la frase atribuida a Porfirio Díaz: 

“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.Porfirio Díaz.

Mientras que, la declaración que debió pronunciar AMLO, la tuvo que dar Biden, cuando dijo que tratará a México como “iguales” y que ambos países son “más fuertes” cuando trabajan juntos.

Significa que hoy la relación bilateral tiene una mayor formalidad en relación con las políticas generales que beneficien a ambos países y a la región, lo cual marca una diferencia brutal respecto a la que se tenía con Donald Trump.

La declaración conjunta que se dio a conocer señala tres temas importantes: Cooperación bilateral y multilateral sobre migración, respuesta y recuperación frente al Civid-19 y Cambio Climático.

La migra

Con Donald Trump, AMLO se comprometió a cerrar la frontera sur con la Guardia Nacional, se aceptó recibir a un número indeterminado de migrantes hasta que se resolvieran sus casos y la construcción del muro continuó. A cambio, lo único que AMLO ganó fue seguir financiando los Centros de Refugiados que operan las iglesias cristianas que apoyan a su pastor y guía espiritual.

Recuperación

En el segundo punto sobre la Cooperación Bilateral para la respuesta y recuperación del COVID-19, ambos presidentes reafirmaron la importancia de una estrecha colaboración para responder a la pandemia. Reconocieron la importancia estratégica de la relación económica bilateral en áreas relacionadas con la cooperación económica y sanitaria y un compromiso compartido con el T-MEC como motor de la prosperidad y los derechos laborales de América del Norte y acordaron fortalecer la resiliencia (aunque AMLO no conozca el significado de la palabra) y la seguridad de las cadenas de valor binacionales por lo cual se reiniciará el Diálogo Económico de Alto Nivel, que no se tenía con Trump, para avanzar en estos objetivos.

Cambio climático

El tema para Joe Biden es de “seguridad nacional” y regional, y para Donald Trump y AMLO no existía. Ahora los dos presidentes destacaron la importancia de enfrentar la crisis climática y acordaron explorar áreas de cooperación.

Un punto clave es la necesidad de promover la eficiencia energética. Es decir, no tienen cabida las energías fósiles como el carbón y el combustóleo a las que ha apostado AMLO y que pretende consolidar con su iniciativa de ley de la Industria Eléctrica.

Actualmente México debe verse de igual a igual como un país socio y aliado de Estados Unidos y no pretender regresar a la época, que afortunadamente ya se superó, de ser dependientes del imperialismo y menos para que AMLO tenga pretexto para “desgarrarse las vestiduras” con tal de ganar votos.

El comunicado conjunto, habla de un trato de socios y no de subordinación que deja atrás la relación AMLO-Trump.

Ojalá, AMLO honré el acuerdo y no salga con que “ya chole” y deje de ver a México como un país “agachón” y mediocre.