Columnas

Es claro que a López Obrador no le gustan ni las cumbres ni las relaciones internacionales. No es lo suyo. 

Las naciones comprometidas con el cambio climático

Estados Unidos y otros países elevaron sus objetivos para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Desafortunadamente, el Presidente de México no los escuchó. Estaba muy ocupado, hablando de reclusorios y respondiendo a las preguntas de los reporteros, en su cotidiana conferencia de prensa matutina.

La cumbre climática global, organizada por el presidente Joe Biden, fue el foro en donde Estados Unidos dio a conocer el objetivo de reducir las emisiones entre un 50% y un 52% con respecto a los niveles de 2005. Quienes sí estaban conectados y escucharon atentamente lo que decía cada uno de los líderes de 40 países fueron los jefes de estado y de gobierno de Estados Unidos, China, India, Canadá, Francia, Reino Unido, Japón, Alemania, Corea, Rusia y muchos otros más.

El Presidente Joe Biden dijo: 

"Esta es la década en la que debemos tomar decisiones que evitarán las peores consecuencias de la crisis climática."

México

Para sorpresa de algunos, el Presidente de México habló de su programa “Sembrando Vidas” y de migración. Fuimos testigos de un claro ejemplo de disonancia cognitiva.

Reino Unido

El primer ministro británico, Boris Johnson, calificó el nuevo objetivo de Estados Unidos como un verdadero "cambio de juego". Los líderes europeos, incluida la canciller alemana, Angela Merkel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresaron su satisfacción por el hecho de que Estados Unidos haya vuelto a la lucha climática.

Japón

El primer ministro japonés, Yoshihide Suga, dijo que su país se comprometerá a reducir las emisiones en un 46% para 2030 en comparación con los niveles de 2013. Japón, el quinto mayor emisor del mundo, se había comprometido anteriormente a una reducción del 26%, objetivo que fue criticado por insuficiente.

Canadá

El primer ministro Justin Trudeau prometió que Canadá reducirá las emisiones entre un 40% y un 45% para 2030 en comparación con los niveles de 2005, un aumento importante con respecto a su compromiso anterior del 30%.

Brasil

Hasta el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció un objetivo ambiental más ambicioso. Dijo que su país alcanzaría la neutralidad de emisiones para 2050. Prometió poner fin a la deforestación ilegal en el país para 2030.

Corea del Sur

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, dijo que Corea pondrá fin al financiamiento público de las centrales eléctricas de carbón en el extranjero y planea revelar un compromiso mayor de reducción de emisiones.

India

El primer ministro indio, Narendra Modi, no proporcionó un nuevo objetivo, pero volvió a confirmar el compromiso del país de instalar 450 gigavatios de energía renovable para 2030. India es el tercer emisor más grande del mundo, detrás de China y Estados Unidos.

China

El presidente de China, Xi Jinping, reafirmó los compromisos de alcanzar niveles máximos de emisiones antes de 2030 y volverse neutros en carbono para 2060. Xi dijo que China reducirá gradualmente su uso de carbón de 2025 a 2030.

Rusia

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se comprometió, en términos generales, a reducir "significativamente" las emisiones del país en las próximas tres décadas y dijo que Rusia hace una gran contribución en la absorción global de dióxido de carbono.

Putin también dijo que su país ha reducido casi a la mitad sus emisiones en comparación con 1990 y pidió una reducción global del metano, un gas de efecto invernadero que es 84 veces más potente que el dióxido de carbono y uno de los principales causantes del cambio climático.

Incluso el mismo Putin afirmó que "el destino de todo nuestro planeta, las perspectivas de desarrollo de cada país, el bienestar y la calidad de vida de las personas dependen en gran medida del éxito de estos esfuerzos".

Biden busca restablecer el liderazgo contra el calentamiento global.

El objetivo climático de Estados Unidos marca un hito en el plan más amplio de Joe Biden para descarbonizar la economía de su país. De acuerdo con Biden, su estrategia puede crear millones de empleos bien pagados. Se espera que la reducción de emisiones provenga de plantas de energía, automóviles y otros sectores de la economía.

La cumbre, que continuará hoy, es la primera de una serie de reuniones de líderes mundiales, incluidos el G7 y el G20, antes de las conversaciones climáticas anuales de la ONU en noviembre en Escocia. Todo esto servirá seguramente para que casi 200 países actualicen sus compromisos climáticos bajo el acuerdo de París.

Los líderes mundiales tienen como objetivo limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, un umbral que, según los científicos, puede prevenir los peores impactos del cambio climático. Todos los objetivos son buenos. Se requerirá invertir recursos. La fortaleza de la economía dependerá de la acción climática.

Sin embargo, parecería que es algo que importa muy poco al Presidente de México. López Obrador, sugirió que el gobierno de Estados Unidos ofrezca visas de trabajo temporales y eventualmente la ciudadanía a quienes participen en un vasto programa de plantación de árboles que espera expandir a Centroamérica. Presumió que es el esfuerzo de reforestación más grande del mundo y que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, "podría financiar" la extensión del programa a Guatemala, Honduras y El Salvador.

La salud de CFE y PEMEX está por encima de la salud de los mexicanos.

López Obrador no asumió nuevos compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Ha enfrentado críticas por una política energética a favor de los combustibles fósiles, pero dijo que México está modernizando sus plantas hidroeléctricas para reducir el uso de petróleo y carbón en la producción de electricidad. A todos les quedó claro que la salud de CFE y PEMEX está por encima de la salud de los mexicanos.

Afortunadamente, el secretario de Estado Antony Blinken sorprendió a todos cuando presentó a la joven @xiyebastida de @Fridays4future en el #LeadersClimateSummit. Blinken dijo: 

"Xiye es una inspiración para todos nosotros mientras trabajamos juntos para dejar un planeta mejor para las generaciones futuras."

If you missed my speech, you can watch it here 💚 https://t.co/UpO4mO1x2m

— Xiye Bastida (@xiyebastida) April 22, 2021

La joven activista mexicana Xiye Bastida sí expresó la preocupación de nuestro país sobre el cambio climático. Reprendió duramente a los líderes al criticar su falta de ambición para contener la crisis climática y describir ese problema como un resultado del colonialismo y el capitalismo. También opinó que el discurso del Presidente Andrés Manuel López Obrador se “quedó corto”. Aseguró sentirse orgullosa de representar a México y a la juventud, pero criticó la falta de ambición en el discurso del Jefe del Ejecutivo mexicano.

Inexplicablemente, mientras que AMLO le dedicó a la Cumbre de Líderes sobre el Clima lo que duró el mensaje inaugural del Presidente Joe Biden y los minutos que él mismo habló, a los líderes de los países de Iberoamérica no les dedicó ni un saludo.

En su representación, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, participó antier en la XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno “Innovación para el desarrollo sostenible – Objetivo 2030. Iberoamérica frente al reto del coronavirus”. La cumbre fue celebrada de manera virtual bajo la coordinación del Gobierno del Principado de Andorra como Secretaría Pro Tempore y de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

López Obrador no mostró el mayor interés por el encuentro que permitió adoptar una declaración política de 72 acuerdos. Los jefes de Estado y de Gobierno también aprobaron 16 comunicados especiales en materia de salud, emergencias sanitarias, pandemias, vacunas, recuperación económica pos-COVID-19, desarrollo sostenible, medio ambiente y cambio climático, agua, energía sostenible, delincuencia organizada, lenguas indígenas, ciencia, tecnología e innovación. Pero AMLO no estuvo ahí.

Es claro que al Presidente de México no le gustan ni las cumbres ni las relaciones internacionales. No es lo suyo. Seguramente pronto se acuñará entre los líderes mundiales la “Doctrina AMLO” de política exterior: “¡Si ya saben como soy, para qué me invitan!”