Opinión

Tragedia, negligencia, pero también mezquindad

La tragedia de la L12, tiene nombre y apellido.
Metro CDMX
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mayo 06, 2021 a las 05:23 CDT

La tragedia que le dio la vuelta al mundo.

La ciudad de México fue nuevamente epicentro de una tragedia nacional. Quienes sufrieron las consecuencias irreparables de lo que sucedió en la Línea 12 del metro, les enviamos nuestras más sinceras condolencias a los familiares este terrible acontecimiento, que le dio vuelta al mundo. 

Y es que la respuesta pronta e inmediata de la difusión en las redes sociales daba testimonio de lo que aconteció. Colapsó la estructura que sostenía las vías de comunicación del metro de la ciudad ante la mirada escéptica; sobre esa marcha, fuimos testigos de algunas imágenes fuertes, pero al final, muy conmovedoras.

Tras el desplome, más de 23 personas perdieron la vida, algo lamentable que no debió ocurrir nunca. Lo que aconteció el lunes por la noche afectó terriblemente a la población. Hubo quienes rápidamente expresaron su malestar e indignación; mientras eso pasó, las autoridades informaban de la situación y de los daños.

La negligencia tiene nombre 

Esa negligencia tiene que tener algún responsable y llegar hasta las últimas consecuencias sea el funcionario que sea. Si se actuó con irresponsabilidad en la planeación, ejecución, operación, construcción o rehabilitación, alguien tiene que responder por las pérdidas de vidas humanas, más allá de los daños materiales.

La magnitud fue inmensamente grande. Como es una costumbre desde el momento que sucedieron las cosas, la población civil fue la que más trató de colaborar y sensibilizarse con lo sucedido al solidarizarse. Sin embargo, desafortunadamente pasó, y alguien debe asumir el costo para hacer justicia y apoyar a los familiares de las víctimas.

Esto no es una situación ajena de las autoridades y de algún funcionario de gobierno. Se cobraron vidas; esto se pudo evitar si hubiera existido atención. Es evidente que hay irresponsabilidad y omisión en muchas situaciones que, incluso, fueron denunciadas con anticipación. De todas partes llegaron imágenes a través de las redes sociales de la  infraestructura que sostiene la Línea 12 del metro en un estado pésimo.

Se tendrían que evaluar incluso las demás Líneas del Metro;  hacer una pausa y prever otro accidente tan trágico como el de la Línea 12. La ciudad de México nunca estuvo preparada para un escenario como éste; pensaron que jamás sucedería, a pesar de que constantemente se reportaron anomalías. Entonces, ¿por qué esperarse a que pase una situación de esta naturaleza? De acuerdo con algunos testimonios y evidencias de vecinos de la zona trágica que circularon por un largo tiempo en redes sociales y notas informativas, había situaciones de riesgo constante lo que ha obligaron a denunciarlo, sin tener respuesta.

"La bajeza de la clase política panista"

Pero, hasta que no pasó una situación de esta magnitud, pusieron atención y ahora buscan a los responsables. Aunque el estupor de la noticia ha cimbrado al país, hubo quienes aprovecharon la información para evidenciar su falta de sensibilidad, aprovecharon el momento y se promocionaron con la tragedia, algo así como oportunismo político para realizar proselitismo.

Es muy probable que esto traiga efectos políticos. Pero, algo que llama poderosamente la atención— es la forma en cómo lo realizan. Más allá de que es un tema muy sensible y se requiere ayuda, no se puede confundir y sacar provecho. Lo que pasó con los panistas, Christian Von Roehrich, Federico Döring, y Andrés Atayde, fue un acto peyorativo y una ignominia para los familiares de las víctimas.

Es cierto, frente a la situación se debe de proceder, pero no así. Incitar y provocar un momento de tensión en medio del epicentro de lo ocurrido, solo desnuda la bajeza de la clase política. Si hay incapacidad de las autoridades, hay instancias que deben de actuar y castigar a los responsables a la hora de enfrentar los hechos y las denuncias, porque realmente los mexicanos esperamos que eso suceda ya que se trata de vidas humanas.

Notas finales

He dado seguimiento al estado de Michoacán en el proceso electoral de forma puntual porque me interesa. Y es que, hace un par de días, se llevó a cabo un debate que organizó un medio de comunicación de la capital para contrastar posturas, propuestas y un esquema de acción en lo que respecta al distrito federal 08 de Morelia. A pesar de que fue un concepto distinto a los que normalmente organiza la autoridad electoral, hubo una dinámica que resaltó muchos, tanto en las preguntas como en las respuestas. Respecto a si podemos determinar quién ganó, hay quienes aseguramos que triunfó y sobresalió la abanderada de Morena, Myriam Martínez.

No solo destacó por el dominio de los temas y la calidad de las respuestas, sino que dejó claro porque es la favorita de la población para ganar de acuerdo con las proyecciones. Después de todo, en varias ocasiones dejó sin palabras al candidato de la alianza PAN, PRI y PRD que, evidentemente, perdió y demostró un nivel poco competitivo y una pobreza elocuente que naturalmente no trascendió. Así que ganó Morena con Myriam Martínez, y fue derrotado el Equipo por Michoacán.