Columnas

Buenas noticias, por favor

Lo importante es la solidaridad entre todosFuente / EFE

Lo que es cierto, es que la solidaridad, interesada o no, es una muestra de la magnanimidad del ser humano en tiempos complejos

La pandemia del Coronavirus a nivel ha cobrado miles de vidas y tiene ya más de 300,000 infectados a nivel mundial. Tan solo en Estados Unidos se tienen 40,000 casos, siendo el tercer país con mayor número de infectados. El pánico y la enfermedad desbordan las camas de los hospitales, la epidemia ha cobrado velocidad en el número de contagiados (67 días para 100,000 casos, 11 días para los siguientes 100,000, información de la OMS). A lo anterior, la cuarentena a nivel mundial se ha vuelto el mínimo indispensable para aplanar la curva de contagio del COVID-19.

Los necios no entienden la dimensión de este trance, mientras los más optimistas consideran que la cuarentena durará solo dos semanas; y los más realistas comprenden que las secuelas económicas durarán al menos el resto del año, aunque puede ir más lejos. Lo cierto es, que las grandes crisis como la que atravesamos tienden a sacar lo mejor y lo peor del ser humano.

Lo malo lo conocemos todos: la violencia que no para, una crisis económica galopante que golpea a los más necesitados, etc. Por ello, se vuelve requisito buscar un respiro en este maremágnum de malas noticias. Realicemos el ejercicio de citar algunas de las buenas acciones que se saben alrededor del mundo. Seguro Ud. conoce más. Es bueno compartirlas y lo principal, volvernos de cierta forma parte de esas cadenas de solidaridad y apoyo. Por lo cual, aquí van algunos ejemplos.

-En México, en diferentes cadenas de autoservicios, mandaron a los empacadores a su casa. Casi todos de la 3ª edad, pero con un sueldo mínimo que usualmente no pagan dichas tiendas. Algunos clientes, antes del retiro temporal de los “cerillos” les compraban algún producto para esta cuarentena, dándoselas a la salida.

-Grupo Modelo regalará 300,000 botellas de gel antibacterial; el alcohol lo están usando de su cerveza sin graduación.

-Televisa pone a disposición de todo el público sus revistas en formato digital sin costo alguno el tiempo que dure la pandemia.

-Algunos restauranteros de la Ciudad de México han implementado programas para apoyar a los meseros, quienes tienen una importante parte de su ingreso por las propinas de los clientes, los cuales ahora están ausentes. No olvidemos que la industria restaurantera en nuestro país da trabajo a un millón 700 mil personas.

-McDonalds y Coca-Cola realizaron una acción meramente simbólica, pero que recuerda lo ideal: meter distancia, por lo cual separaron las letras de sus marcas.

-En Italia, marcas de lujo han puesto al servicio de sus compatriotas sus talleres y el conocimiento de sus empleados. Gucci está fabricando mascarillas y batas de alta especialización para los equipos médicos.

-Los fabricantes de autos Ferrari y Fiat Chrysler están en pláticas para iniciar a producir piezas para la fabricación de ventiladores. Ferrari dijo que podían contar con su participación de manera gratuita. Por la calidad de sus automóviles se puede imaginar la misma en la elaboración de estos insumos vitales.

-Armani, Versace y Prada han hecho donaciones en efectivo en importantes cantidades a nosocomios en Italia para la construcción de unidades de cuidado intensivo.

-En Francia, grupo LVMH, que maneja marcas como Louis Vuitton, Christian Dior, Givenchy y Guerlain, ha puesto todas sus líneas de fabricación de perfumes a producir gel antibacterial con alcohol. Toda su producción está siendo regalada a los hospitales galos y a los ciudadanos de su país. Si bien en un principio habían pensado hacerlo solo una semana, han decidido que dicha producción (y entrega gratuita) durará todo el tiempo que sea necesario. Además, compró 10 millones de mascarillas (7 millones quirúrgicas y los otros 3 de tipo FFP2) para donar a las autoridades sanitarias francesas y, con ello, apoyar al cuerpo médico a estar un poco mejor protegido.

-Otro grupo dedicado a la belleza, L’Oréal, realiza diversas iniciativas en el viejo continente (ojalá las replique en el nuestro). Desde la fabricación de gel desinfectante y su donación. Donó un millón de euros a las organizaciones y fundaciones sin ánimo de lucro con las que colabora habitualmente. Además, congeló las facturas de los pequeños negocios a quienes les vende y reducirá sus plazos de pago a sus proveedores.

-En Madrid, algunos hosteleros y restauranteros están regalando comida a todos los miembros del equipo sanitario de la castellana capital como una forma de agradecerles su tiempo y entrega en el cuidado de los enfermos. Se llama Food 4 Heroes (comida para los héroes)

-También en Europa, grupo Diaego (uno de los más fuertes en bebidas espirituosas) ha decidido apoyar al sector hostelero, uno de sus principales clientes. Aportando un millón de euros para ayudar a los establecimientos (tan solo de España y Portugal) que venden sus productos. Esto es una aportación económica directa de 400 euros a sus 2,500 clientes en dichos países. Además de continuar ofreciendo sus cursos online para los empleados.

-Universidades del más alto prestigio académico han vuelto gratuitos cientos de cursos virtuales para que todos los “encerrados” puedan acceder a educación del primerísimo nivel, poniendo a trabajar las neuronas sin tener que desembolsar altísimos costos, como usualmente son vendidos.

Periódicos nacionales y extranjeros que cobran por sus contenidos han decidido no cobrar por sus publicaciones (integrales o por partes) el tiempo del confinamiento, para poder informar mejor y hacer más llevadero este tiempo.

La lista continúa. Probablemente participarán nuevas empresas y otras dejarán de hacerlo. Algunas personas considerarán que su ayuda no es desinteresada. Que lo hacen pensando en el futuro o buscando alguna ganancia. Tal vez así lo sea, es una forma de crear lealtad con las marcas. Imposible para Ferrari y muchas de lujo, aunque nos guste su actitud, no podremos “retribuirles” comprándoles nada, solo admirando sus obras de arte.

Lo que es cierto, es que la solidaridad, interesada o no, es una muestra de la magnanimidad del ser humano en tiempos complejos. Ojalá sea esta la que gane no solo en este momento, sea una forma de unirnos todos y dar lo mejor de nosotros mismos para lograr salir entre todos y aunque suene a cliché: tener un mundo mejor. Todo lo anterior demuestra que aún hay buenas noticias.