Columnas

Preguntas relevantes sobre el hombre a quien AMLO entregó toda la estrategia para el combate a la pandemia que nos ha golpeado ya en exceso.

“El doctor (López-Gatell) presentó el día de ayer una disminución leve de oxigenación y por recomendación de su médico, está recibiendo una oxigenación suplementaria”, dijo Ricardo Cortés Alcalá, director de Promoción de la Salud.

¿Qué es una disminución leve de oxigenación? ¿Que en el oxímetro el nivel de saturación baje de 90? ¿Que caiga por debajo de 85?

¿Quién es su médico? ¿Está recibiendo el doctor López-Gatell la oxigenación suplementaria en casa? ¿Utiliza un concentrador de oxígeno o un tanque? 

¿Ha sido trasladado a un hospital? ¿En qué momento empieza la gravedad de un paciente de covid-19 sintomático, es decir, cuándo se sabe que debe hospitalizarse?

¿Qué medicinas le están dando? ¿Le habría servido como profiláctico el famoso medicamento para matar piojos, Ivermectina, que mucha gente usa y que el gobierno rechaza? ¿Todo lo que le han recetado es tomado o se lo aplican en la vena?

¿Han recurrido su médico personal a la dexametasona? ¿Utilizará el especialista que lo atiende, como parte de un protocolo de investigación, dos medicinas —remdesivir y baricitinib— no aprobadas por la Cofepris que controla el doctor López-Gatell, pero que han demostrado su eficacia en diversos estudios y se aplican con un mínimo, pero esperanzador porcentaje de eficacia en otros países?

¿Ya cumple con la exigencia de tal protocolo, que solo admite pacientes con menos de 10 días de evolución de sintomatología y con necesidad de oxigenación?

No son preguntas irrelevantes en el caso del epidemiólogo a quien el presidente López Obrador ha entregado el manejo total de la estrategia para el combate a la pandemia, que por lo demás ha sido particularmente severa con México: es lo menos que puede decirse con ya 182 mil 815 fallecimientos por covid-19 en el país, con demasiados días contando más de mil muertos y con una campaña de vacunación que apenas empieza y que tardará muchos meses en dar los resultados que se necesitan; que inclusive podría terminar, si nuevas cepas del coronavirus no la echan a perder, el próximo y lejano año 2022.