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¿En serio presidente AMLO es confiable una industria de vacunas como la china?

Contra el optimismo no hay vacuna.Mario Benedetti

AMLO: ¿servidores sí, médicos privados no?

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que su gobierno tomó la decisión de que se vacune primero al personal médico y de enfermería y a otros trabajadores de la salud, lo mismo que a los brigadistas que harán el trabajo de inmunización a lo largo y ancho del país; entre estos últimos están los servidores de la nación, es decir, los funcionarios de la Secretaría de Bienestar que distribuyen los apoyos ofrecidos por los programas sociales de la 4T a la gente en situación de pobreza.

Es un hecho que entre el “personal médico y de enfermería y otros trabajadores de la salud” que son los primeros en vacunarse, no se ha incluido —no en la primera etapa— a nadie que colabore en hospitales privados en la primera línea de combate contra el covid.

¿En serio los servidores de la nación merecen más la inmunización temprana que médicos, médicas, enfermeros y enfermeras de centros de salud privados que enfrentan al coronavirus en las salas de terapia intensiva?

AMLO: ¿Es necesaria tanta burocracia?

La Secretaría de Salud ha informado a los hospitales privados que pronto, esta semana, podrá vacunarse su personal de las áreas covid. Pero...siempre el maldito pero— quienes deseen hacerlo deben registrarse en una página de internet. Conozco médicos bastante competentes no solo en su especialidad, sino en el manejo de toda clase de plataformas web que han intentado el registro, tristemente sin éxito. Es decir, tal página de internet no funciona.

¿No habría manera de que el gobierno de México, específicamente la Secretaría de Salud, simplificara ese trámite?

AMLO: ¿Y los pobres de México no merecen la mejor vacuna?

Por lo demás, pregunto al presidente de México, ¿cuántas de las 20 millones de vacunas que se supone nuestro país pactó adquirir a Pfizer se irán a países pobres, tal como el propio Andrés Manuel lo dijo sin especificar cantidades? ¿La mitad, es decir, 10 millones de nuestras vacunas? ¿La cuarta parte? ¿Quién las va a pagar? ¿México? ¿La propia empresa, que no se dedica a la caridad, sino a hacer negocio? ¿La ONU que no tiene absolutamente ningún poder para obligar a Pfizer a hacer nada?

Otra pregunta: ¿por qué el gobierno de México acepta sin protestar y sin demandar a Pfizer que las vacunas contratadas beneficien a los pobres de otras naciones y no a los pobres de aquí mismo? ¿Entre los pobres hay clases?

AMLO: ¿En serio tenemos que inmunizarnos con vacunas chinas y rusa que no son confiables?

Por último, creo adivinar en las recientes declaraciones del presidente AMLO y de otros funcionarios del sector salud que vamos a tener que conformarnos con las vacunas china y con la rusa, que además de no ser las mejores —están muy lejos de ello, pero esto deben analizarlo expertos— presentan ya, sobre todo las de China, problemas de fabricación por el exceso de demanda; en efecto, como los que trata de resolver Pfizer.

Los fabricantes chinos Sinopharm, CanSino y Sinovac —lo leí en el Financial Times— apenas van a poder cumplir con los pedidos que ya les hicieron Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Filipinas, Indonesia y Hungría. ¿Qué garantías hay de que no se dejará a México en el último lugar de la cola, tal como evidentemente lo ha hecho Pfizer?

Pero lo preocupante no es si los fabricantes chinos nos van a cumplir en los tiempos que necesitamos, sino el prestigio de sus empresas. Cito al Financial Times: 

“La industria de vacunas de China ha sido perseguida durante mucho tiempo por escándalos de corrupción y calidad y ninguna de las empresas que producen inyecciones de covid-19 ha sido un gran exportador en el pasado”.
“En 2017, durante una protesta pública por vacunas defectuosas, se descubrió que el Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, una rama de la subsidiaria de Sinopharm que desarrolla una de sus vacunas contra el covid-19, produjo 400 mil 520 dosis de inoculaciones deficientes contra la difteria, la tos ferina y el tétanos. conocidas como vacunas DPT”.
Financial Times

¿En serio presidente AMLO es confiable una industria de vacunas como la china?

Y ya ni me meto con la vacuna rusa, que tiene todavía peor fama.