Columnas

Mojigato columnista cuestiona la sexualidad de secretario de Estado

Víctor Manuel Toledo Manzur, titular de la SemarnatCortesía

Raymundo: no caigas en asuntos bajos que ha fabricado gente poderosa a la que estorba un ecologista duro y quizá equivocado, pero limpio.

Raymundo, Raymundo… ¿Ahora militas en la Liga de la Decencia? Con respeto, querido señor Riva Palacio, ¿te importan en serio las prácticas sexuales del secretario Toledo, realizadas todas en privado, no en la vía pública? Se te olvida, don Ray, el más sabio de los refranes:

"Cada quien es muy dueño de hacer de su culo un papalote y empinarlo con la reata que más le convenga".
Expresión popular

Te has pasado de mojigato, Raymundo: ¿En qué afecta que Víctor Manuel Toledo busque el placer físico aquí o allá? No es tu asunto... ni tu cola ni tu vida. Déjalo ser.

¡Uy!, dices que el presidente López Obrador se va a escandalizar cuando conozca las “travesuras eróticas” de su secretario de Medio Ambiente. No tiene por qué. Toledo no recurre a menores de edad ni a nada medianamente parecido a un delito. Ni se dedica a eso en horas de trabajo.

Dices que te llegó un expediente sobre el erotismo de Toledo. Debiste destruirlo porque la vida privada no es periodística. En lugar de ello, has divulgado una sucia investigación que alguien ordenó contra Víctor Toledo.

Se nota que el titular de Medio Ambiente ha molestado a gente muy poderosa. Como se trata de personas perversas e influyentes que no encontraron escándalos de corrupción en su contra, se fueron a lo personal. Y tú, Raymundo, aceptaste participar en una canallada.

Además, querido Riva Palacio, lo has hecho en un tono tan mojigato. ¿Sabes cuál es el origen de esta palabra? Viene de gato, desde luego, y de mojo, que deriva de la onomatopeya miau. Podría ser un sinónimo de hipocresía: alguien que muestra escrúpulos morales exagerados, pero en realidad es traicionero.

Es decir, mojigato es un mínimo traicionero, desleal, falso. ¿Tiene sentido exhibirse así?

Eres muy buen periodista, Raymundo: no caigas en asuntos tan bajos que evidentemente ha fabricado gente de poder económico a la que estorba un ecologista duro, pero limpio, que quiere cambiar las cosas, quizá equivocándose en algunos temas, pero honestamente comprometido con su idea de lo que deber ser el cuidado del medio ambiente.