Leo este domingo la pequeña y juiciosa Rayuela, de La Jornada: “Por lo visto con los Libros de Texto Gratuitos, están construyendo el edificio antes de poner los cimientos”. Es decir, se trata de un edificio que se va a derrumbar en el mismo momento en que se levante. Veamos los detalles.

En una nota informativa de la reportera Laura Poy Solano, en el mencionado diario se apunta que:

√ “En menos de dos semanas rediseñó SEP 16 libros de 3º a 6º de primaria”.

√ “La reforma, aun cuando no se cuenta con los nuevos planes de estudio”.

√ “Dio nueve días para entregar las propuestas de 234 materiales y en tres las evaluó y aprobó”.

√ “Durante el proceso, promovido por Marx Arriaga Navarro, director general de Materiales Educativos, se impartieron cursos de capacitación en los que se les impuso a los participantes en el rediseño de los libros un plazo de nueve días –del 27 de marzo al 4 de abril– para entregar sus propuestas, pues los materiales seleccionados debían ser evaluados para su aprobación, lo cual sucedió en tres días”.

√ “Antonia Candela Martín, investigadora del Departamento de Investigación Educativa (DIE) del Cinvestav, quien desde 1970 participa en la elaboración de LTG, destaca que la actual administración federal ‘necesita tener sus propios libros de texto, pero si los sacan así, va a ser un desastre, porque tiene que ser un material muy bien pensado, profundizado, recogiendo la mejor experiencia que hay en el país, si no, les puede salir el tiro por la culata’, advirtió”.

√ “Elsie Rockwell, investigadora del DIE-Cinvestav, con más de 40 años de experiencia observando escuelas primarias en México, India, China, Perú, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Francia, destacó que si bien ‘cada país tiene tradiciones importantes, diferentes, en ningún lado he visto algo como los Libros de Texto Gratuitos de México’. En las escuelas más precarias del mundo, agregó, ‘los alumnos dependen sólo de la voz del docente para tomar notas o aprender a escribir en pizarras borrables, con pocos libros a su alcance (…) México ha tenido una gran ventaja con su plan de Libros de Texto Gratuitos desde los años 60, porque además éstos quedan como propiedad personal y a veces son los únicos que se encuentran en los hogares, donde los consulta toda la familia’...”.

√ “Rosa Oralia Bonilla, maestra y ex directora de Investigación e Innovación de la SEP, señaló que los LTG, al igual que la educación, ‘son un patrimonio nacional y social’, por lo que se debe garantizar su calidad, es decir que en su elaboración participen especialistas en diversos campos del conocimiento, integrados en equipos técnicos interdisciplinarios. No se trata, dijo, de una cuestión de democracia, sino de conocimiento y experiencia. ‘No es convocar a que todos participen, sino de buscar a los especialistas’, concluyó”.

No hay duda de que la 4T debe poner en orden al señor Marx Arriaga. Sus prisas, absolutamente irracionales, solo conseguirán que pronto se derrumbe uno de los edificios más importantes de México, el de los Libros de Texto Gratuito.

Andrés Manuel deberá atender el problema antes de que la crisis sea mayor. Con un agujero de ese tamaño en el barco de la educación pública mexicana no habrá bomba de achique que evite el hundimiento.

Sobre aviso no hay engaño.