30 de noviembre de 2021 | 11:39
Opinión de Federico Arreola

Científica narra cómo Adela Micha le contagió el covid-19

Adela le dijo a la doctora: “Sé que no debería, pero te voy a dar un abrazo”. Tres días después la periodista supo que estaba contagiada.
Adela Micha
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La doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie, directora del laboratorio de genética de la UNAM —cuenta, por cierto, con un posgrado en Harvard— publicó un libro durísimo para cuestionar a Hugo López-Gattel. Mucho se ha comentado tal obra de la científica mexicana a quien se aplaude o se cuestiona en función de si la gente que analiza su trabajo simpatiza o no con la 4T.

Así que no me voy a detener en las tesis principales de la autora. Lo que me ha llamado la atención del libro Un daño irreparable. La criminal gestión de la pandemia en México es el capítulo final “Sin lugar para heroínas” en el que narra su experiencia como paciente de covid-19.

La científica se contagió a finales de octubre de 2020, cuando redactaba su libro. Muy mala noticia para ella, porque padece obesidad y esclerosis múltiple, esto es, pertenece a los grupos de alto riesgo. Afortunadamente superó la enfermedad con un tratamiento muy oportuno en su casa.

Lo interesante del caso —interesante para los lectores, “patético y miserable” para la doctora Ximénez— es la forma en que ella se contagió… ¡en una entrevista con Adela Micha!

El equipo de Adela invitó a la científica a expresar sus opiniones sobre Hugo López-Gatell en el sitio de internet de la conocida periodista, La Saga. Lo cuenta en su libro Laurie Ann Ximénez-Fyvie: “El 27 de octubre de 2020 asistí al estudio de Adela Micha, para participar en su programa”.

Por la forma en que la doctora Ximénez narra la historia en su libro, queda claro la producción del program la obligó a asistir, es decir, no le permitieron que su participación se diera por videollamada.

Ella tomó un Uber —después de meses de no moverlo, su coche estaba sin batería—, pero el chofer se perdió; para encontrar la ruta dio demasiadas vueltas, pero pudo llegar al estudio en el que la esperaba Adela. Ahí empezaron los problemas.

Todo el equipo de la periodista traía cubrebocas. Pero ya frente a las cámaras ni Adela ni otros tres invitados portaban la mascarilla. La doctora se sentó con la suya bien puesta.

El problema es que la señora Micha —desde luego, con la autoridad que le daba ser la conductora del programa— le pidió a Laurie Ann Ximénez-Fyvie quitarse el cubrebocas.

Contra sus convicciones, presionada por tan importante figura de la TV, la científica se quitó la mascarilla. Sigue arrepentida de haberlo hecho. La doctora acepta que fue un error suyo y de nadie más. Debió ser terca y no aceptar la instrucción de la famosa entrevistadora, pero no mostró la decisión que se necesita para ser un tanto majadera frente a una anfitriona que fácilmente puede ser considerada una celebridad en México.

Hora y media conversaron sobre los errores de Hugo López-Gatell. ¡Hora y media! Admite Ximénez que todos en el estudio de Adela Micha fueron irresponsables, especialmente ella que tanto ha insistido en que nadie se retire el cubrebocas en espacios cerrados.

“Al terminar el programa, conversé unos minutos con Adela Micha, cara a cara”, ha contado la científica. Adela le dijo a su invitada: “Sé que no debería, pero te voy a dar un abrazo”. ¿Por qué una mujer tan informada como la señora Micha puede actuar con tanta ligereza?

Eso fue un martes. El viernes le informaron a Laurie Ann Ximénez-Fyvie que Adela Micha había dado positivo a covid.

El lunes siguiente la doctora amaneció con los peores dolores de cabeza de su vida, cuerpo cortado, febrícula, escalofríos “y un cansancio insaciable”.

De inmediato se puso en manos de médicos especialistas. Su oxigenación llegó al 82% y buscó un tanque de oxígeno. Pero “no había ni uno disponible”. Afortunadamente se recuperó. Supongo que Adela Micha ya se disculpó con Laurie Ann Ximénez-Fyvie. Estoy seguro de que una periodista honorable como ella ya lo hizo.