Opinión

De la directora del Metro a Marcelo Ebrard

En cuánto al caso de Marcelo Ebrard, su deber político no es sólo el "ponerse a disposición de las autoridades", sino renunciar. 
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Por Ginés SánchezMay 04, 2021 at 5:11 am CDT

La negligencia de no atender las fallas en el Metro de la CDMX.

Siempre hay una cabeza en cualquier empresa, ya sea del sector público o privado, también de cualquier institución, así cómo de cualquier agrupación de la sociedad civil, ya sea sindicatos, ONGs, A.C.s, Universidades, y un enorme etcétera.

En el terremoto del 2017, se cayó un Colegio donde murieron niños, los cuales su culpa, era estar en un rutinario día de clases. Hubo, y está documentado, imprudencias por parte de la dueña y directora de dicho plantel educativo, cuyo error fue construir una casa, se presume que con alberca incluida encima de los salones colapsados, y sin respetar escrupulosamente los reglamentos vigentes de construcción; la Señora, además del enorme pesar por sus niños con ese espantoso final, la estrepitosa interrupción de su negocio familiar de décadas y su trabajo mismo, tuvo que ir a parar a la cárcel, por homicidio imprudencial.

Quiero yo pensar, que exactamente bajo la misma lógica jurídica, y con las evidencias de criminal omisión en cuánto a la negligencia de no atender las fallas (fracturas en las columnas, y desnivel de las trabes, entre otras linduras) que sin duda fueron la causa del espeluznante accidente del Metro de la CDMX. Al momento, se reportan  70 personas lesionadas, de las cuales 34 requirieron traslado hospitalario, además de que 15 personas lamentablemente perdieron la vida. La también Directora de la tercera empresa paraestatal más grande e importante de este país (después de PEMEX y CFE) cómo lo es el sistema de transporte colectivo Metro, de la CDMX, debe correr la misma suerte, osea, pagar con pena corporal y ejemplar su gestión más aún que mediocre, y a todas luces corrupta, criminal.

¿O que, cómo antes de la época de la Reforma, existen un fuero Ciudadano pára el sector privado, y otro (con pleno goce de privilegios) pára elementos del sector público, máxime del gobierno en funciones?

Esa respuesta la tendremos en unas cuantas semanas. En cuánto al caso del hoy Canciller Marcelo Ebrard Casaubón, su deber político no es sólo el "ponerse a disposición de las autoridades", sino renunciar, explícita y públicamente, a cualquier aspiración presidencial al final del presente sexenio, ya que no es ningún secreto, todo lo que englobó esa precipitada y opaca obra pública, esto es, la Línea 12 del Metro, hoy ya tan tristemente famosa.