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Concentración de la distribución de medicamentos y Panamá papers afectan a consumidor mexicano

Distribución de medicamentosInternet

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La distribución de los medicamentos en México está altamente concentrada, ya que dos empresas concentran casi el 50 por ciento de este negocio, una de ellas es Nadro, que comanda Pablo Escandón Cussi, controlando el 32 por ciento del mercado y la otra es Marzan que preside José Alberto Peña, con una participación del 17 por ciento.

La masiva filtración de los archivos internos de la firma de abogados Mossack Fonseca, expertos en la creación de empresas en paraísos fiscales y en resguardar la identidad de los verdaderos propietarios de los capitales para adquirir compañías, que se conoce como Panamá Papers, reveló que la aparente competencia entre Nadro y Marzan, por el mercado de la distribución de medicamentos en México, no es verdadera, ya que las dos empresas aparentemente competidoras, pertenecen a la misma familia.

Según datos revelados por Panamá Papers, y publicado por Aristegui Noticias, un supuesto grupo holandés llamado Moench Coöperatief, que encabezaba el banquero en inversiones Karl Frei, compró en junio de 2015 Marzan al grupo Genomma Lab de Rodrigo Herrera; pero en realidad los 83 millones de dólares con lo que los inversionistas europeos habían adquirido la empresa mexicana, pertenecían a Marina Matarazzo, la esposa de Pablo Escandón, dueño de Nadro.

La familia Escandón- Matarazza en los hechos controla el 49 por ciento de la distribución de medicamentos en México y esto ha pasado desapercibido para la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece)

La  venta de medicamentos en México alcanzó un valor de 184.5 mil millones de pesos en el 2014, representando el 70 por ciento de este el consumo privado y el 30 por ciento el conocido como institucional (IMSS, ISSSTE, Pemex etcétera).

El precio de los medicamentos a nivel nacional ha registrado un aumento del 15 por ciento en lo que va del año, debido a las variaciones en el tipo de cambio que han derivado en la depreciación del peso frente al dólar, según cifras de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm).

La alta concentración en la distribución de medicamentos, que hay en México, es un factor que también influye en el elevado costo de estos productos, por lo que sectores de la población, de más bajos recursos tienen muchas veces que prescindir de estos, con el consiguiente deterioro en su salud.

El gobierno de Enrique Peña Nieto, estableció desde el 2013 la compra consolidada de medicamentos del sector salud, lo que ha significado ahorros para las instituciones como el IMSS, ISSSTE, etcétera, pero aquí también existe gran concentración de  empresas privadas que surten ese mercado y ganan las licitaciones.

Hasta enero del 2016 el gobierno federal ha licitado 37 mil 513 millones de pesos para la compra consolidada de medicamentos, material quirúrgico, vacunas y material de curación; del total de estas licitaciones el 59 por ciento de los montos asignados fue para tres compañías, según datos del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica, A.C. (IIIFAC), pero en el proceso participaron 407 proveedores.

El Grupo Fármacos Especializados, propiedad de José Antonio Pérez, fue el que se quedó con 31 por ciento, que representa 11 mil 730 millones de pesos que ganó a través de licitaciones y adjudicaciones directas.

Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico (Dimesa), una filial de Laboratorios Pisa de Carlos Álvarez Bermejillo, obtuvo el 17 por ciento de la licitación, que representa 6 mil 486 millones de pesos.

La compañía de Carlos Arenas, Farmacéuticos Maypo, tiene el 11 por ciento de la bolsa licitada, lo que significa 4 mil 130 millones de pesos para ese corporativo.

Marzan también participó en la licitación de compras consolidadas del sector salud, teniendo una participación pequeña de ese mercado, ya que solo surtió el equivalente a 250 millones de pesos; por su parte Nadro no ganó un solo contrato, pero estas dos empresas de la familia Escandón – Matarazzo su fuerte está en el mercado de consumo privado de medicamentos.

Las tres empresas que se llevaron la mayor parte de la licitación de las compras consolidadas de los medicamentos no son nuevas y desde antes ya concentraban la proveeduría a las instituciones de salud.

La distribución y surtido de medicamentos en el IMSS, lo realizaba casi en su totalidad Grupo Farmacéutico Especializado, de acuerdo con información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), entre 2004 y 2006, el IMSS pactó con tres empresas el sesenta por ciento de sus adquisiciones de medicamentos e insumos, cuyo monto fue de poco más de 14 mil millones de pesos. Dos de esas empresas, Fármacos Especializados y Selecciones Médicas, forman parte del corporativo de José Antonio Pérez.

En febrero de 2009 el Instituto de Seguridad  y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado ISSSTE adjudicó un contrato abierto hasta por 3 mil 220 millones de pesos a la Empresa Fármacos Especializados para hacerse cargo de la administración y operación de la cadena de suministros de medicamentos  y materiales de curación para las 794 unidades del organismo durante el periodo 2009 al 2012. En dicha licitación había muchas sospechas de irregularidades y favoritismo a la empresa ganadora, de parte de las autoridades, por lo que fue impugnada por los competidores de la misma, sin trascendencia alguna.

El desabasto de medicamentos  en el ISSSTE también es un excelente negocio para el consorcio  Fármacos Especializados, ya que esta empresa también es beneficiario del programa Medicamentos Express (Medex), dicho programa permite a sus derechohabientes abastecerse en farmacias privadas cuando no hay el producto en la Institución; la empresa de José Antonio Pérez, ha sido beneficiada con más de 3 millones y medio de cupones del programa de abasto, según reconoció el entonces director del instituto Jesús Villalobos López, durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, en julio de 2011.

El gobierno mexicano tiene la obligación de frenar los excesivos costos en los medicamentos que se tienen actualmente, pugnar por una mejor regulación en lo referente a las importaciones y las cadenas de distribución de estos así como frenar la corrupción que impera en esta industria.

En el país actualmente hay más de 10 millones de personas que padecen diabetes, enfermedad crónica incurable, solamente controlable, lo que le hace un padecimiento muy costoso para los sistemas de salud gubernamentales y para los pacientes que no están con un sistema de seguridad en salud; por ello se hace necesario que las autoridades responsables de la salud dediquen más presupuesto a la prevención de la obesidad y el sobrepeso, causantes, en la mayoría de los casos, de la aparición de diabetes tipo II y enfermedades cardíacas en los mexicanos, dos de los padecimientos que más decesos causan actualmente.