Todo este alboroto que está armando la Chepina con el mentado “cuchi cuchi”  no sabemos si es un plan estratégico dentro de su campaña o si es parte de su pésimo plan de ataque para ser presidenta de la República.

 

Lo que me queda muy claro y ayer lo expresé mediante algunos tuits, es que Chepina esta muy equivocada en varias cosas.  Para empezar ella no tiene por que decidir en que momento o cuanto tiempo o cuantas veces queremos proceder al “cuchi cuchi”  como ella le llamó al acto de fornicar, hacer el amor o como quieran llamarle al hecho tener relaciones sexuales. 

 

Josefina en un afán aferrado de querer simpatizar con las mujeres mexicanas o de querer ponerse en sus zapatos,  busca y busca la manera de llegar a nosotras con varias cosas que no cuadran y que no son exactamente a su favor. Para algunas mujeres (incluyéndome) no nos causa algún tipo de gracia, ni nos ayuda a tomar una determinación  a los que estamos  indecisos respecto a quién dar nuestro voto.

 

Chepina decidió recurrir ahora a la intimidad de las parejas de México y dijo que: “lleváramos  de la mano al marido, que si no NO HABIA CUCHI CUCHI”  

 

Seguro JVM pensó "el cuchi chuchi será mi forma de chantajear para que más mujeres se compadezcan y me den su voto, chantajeen al esposo, pareja, cónyuge y  llevarlo a votar de la manita para que tenga entonces él obtenga diaria y doblemente  su merecidísimo cuchi cuchi durante un mes”.  

 

Son reverendas bastardeces e hijeses de la tostada.  Es algo muy ridículo de parte de Chepina al andar proponiendo su tan mencionado “cuchi cuchi”.

 

Si hay algo que agradecerle a Chepina es que tiene mucha imaginación, así como Quadri tiene una enorme lengua,  Peña un enorme copete y El Peje un "corazón muuuy amoroso". 

 

Tal pareciera que Josefina entre más habla más se hunde ya que según ella eso del “cuchi cuchi” era como dar afecto o abrazos de padre a hijo.  Cuando en realidad a lo que se refería era al acto sexual ya que lo volvió a repetir en cierto discurso y le falto tiempo o quizás valor para decir exactamente de que hablaba.

 

A lo mejor Chepina ya no quiere que tengamos esa imagen gris de ella, tal vez ahora quiera reivindicarse y a tan sólo escasas dos semanas para las votaciones quiera darnos esa imagen de mujer plena y soberana.  Estoy segura que JVM ya no quiere un “fuchi fuchi“ de parte del pueblo, por eso salió con su jaladísima del “cuchi cuchi”

 

 Caras vemos, cuchis cuchis no sabemos.