Tiro Libre. La luna de miel de Carlos Joaquín

Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo
Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana RooInternet

 

El romance entre el pueblo quintanarroense y Carlos Joaquín González que inició desde la campaña y floreció en la histórica jornada electoral del pasado 5 de junio, se consumó este domingo en un evento público en el que congregó a un mar de gente en la Explanada de la Bandera que aplaudió, celebró y coreó el nombre del nuevo gobernador constitucional hasta desgañitarse.

Carlos Joaquín, con esa confianza que solo da el poder, pero conservando siempre su aura de prudencia y moderación, se dejó querer en su primer baño de pueblo, disfrutando el inicio de su luna de miel con un pueblo que está depositando en él sus anhelos y esperanzas para el futuro, pero que al mismo tiempo está exigiendo justicia expedita y resultados rápidos.

Esa exigencia, que por supuesto el nuevo mandatario conoce a la perfección, fueron puntos medulares en el contundente primer discurso que pronunció en la Explanada ante propios y extraños, donde prometió ir hasta las últimas consecuencias para que quienes hayan saqueado el estado no queden impunes, en clara referencia al ex gobernador saliente, Roberto Borge Angulo.

Ofreció trabajo y resultados, pero pidió paciencia para lograr la meta, ya que las circunstancias no son nada sencillas.

Pero, ¿cuánto tiempo estará dispuesta la sociedad quintanarroense a esperar para empezar a ver un cambio verdadero en el gobierno estatal? ¿Qué tan duradera será esta luna de miel entre el pueblo y Carlos Joaquín?

Y es que Roberto Borge no solo heredó una descomunal deuda pública y una administración siniestrada, sino también deja como legado una sociedad herida, lastimada por los excesos de quienes ejercieron el poder de forma inmoral y autoritaria.

Ese desencanto fue el que finalmente dio el triunfo a Carlos Joaquín, quien fue visto como la antítesis del borgismo; sin embargo, ahora que tiene el poder en las manos, tendrá que demostrar si lo que prometió en campaña se puede transformar en realidad.

El gobernador tiene una gran ventaja: llega legitimado al poder, con una popularidad que no se había visto desde la época de Mario Villanueva Madrid, tiene al Congreso local en la bolsa, y goza de buenas relaciones políticas con la federación.

Con esas cartas, tendrá que empezar a mostrar su juego en tiempo récord, porque entre el amor y el odio solo hay un paso, más aún cuando las pasiones están desbordadas, como sucede en Quintana Roo.

En plena luna de miel, todo se le perdona y se le justifica al gobernador. Pero como pasa en toda relación, los defectos se van haciendo más notorios con el tiempo. De su trabajo dependerá si ese enamoramiento persistirá al paso del tiempo, o se extinguirá antes de cruzar la barrera de los cien días.

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