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¿Quién va a apoyar a Ricardo Anaya, si todos los que están en posición de hacerlo, buscan la misma candidatura en un futuro?

Si algo hay que reconocerle a Ricardo Anaya, es su oportunismo político. Es un hombre calculador que sabe navegar con bandera blanca, yendo a donde lo lleve el viento, un personaje que ha sabido construir una carrera, tomándole el pelo a políticos que supuestamente, deberían ser más experimentados que él.

Mucho se habló a inicios de semana sobre el anuncio que hizo el ex candidato del PAN a la Presidencia de la República, de iniciar su camino con miras a la elección del 2024; y de paso, darse el lujo de rechazar una posible curul en la Cámara de Diputados. Algunos han comentado que intenta copiar el camino de Andrés Manuel López Obrador, quien con cada derrota se fue fortaleciendo; y en parte estoy de acuerdo, creo que no hay forma en que Anaya pueda alcanzar siquiera la candidatura de su partido en la próxima elección presidencial, mucho menos aspiraría a una victoria.

Pero pareciera más bien, que el anuncio tiene un objetivo muy distinto del que pretende que creamos, aquí le explico porque.

Primero, porque su anuncio se da justo en la misma semana en la que se confirma el citatorio de la FGR, al ex senador del PAN, Jorge Luis Lavalle, por el caso Lozoya; y en donde se le acusa junto a otros presuntos implicados como los gobernadores de Tamaulipas y Querétaro, de recibir recursos de procedencia ilícita, a cambio de su voto a favor de la Reforma Energética de Peña Nieto.

Ricardo Anaya, fue pieza clave en las negociaciones del gobierno con la bancada del PAN en el Congreso, y ha sido mencionado en las averiguaciones, por lo que su presunto destape, pareciera ser más bien un intento de ponerse un chaleco antibalas, para decirle al gobierno que con el no hay prisa, que no tendrá fuero y que deberían concentrarse en otros enemigos más vigentes, como son los gobernadores. 

Además, de que se crea un perfil con el cuál, una posible detención o persecución, lo podría colocar como una víctima ante la comunidad internacional, y ese papel, a él le encanta.

Segundo, porque el sabe que ya no tiene el control que tenía dentro de su mismo partido, ni los recursos para poder competir contra varios de sus compañeros gobernadores o incluso senadores. ¿Quién va a apoyar a Ricardo Anaya, si todos los que están en posición de hacerlo, buscan la misma candidatura en un futuro?

Tercero, porque de haber aceptado ser diputado plurinominal, tenía la certeza que le esperaría una posición bastante gris y de segundo nivel en el congreso. Lejos estaría del liderazgo que en su momento tuvo, por lo que su “marca” se depreciaría, y solito se saldría de cualquier posibilidad que le permita negociar una mejor posición en la fórmula del 2024.

Así es como Anaya, hace sus cálculos, mientras se pone en el papel de salvador de una situación, que con sus traiciones y egocentrismo, él ayudó a generar. Antes dividió al PAN, hoy, pretende convertirse en el opositor mas conveniente del gobierno federal, y con eso, comprar su impunidad.

Elecciones 2021

En San Luis Potosi tarde pero seguro, parece que en la dirigencia nacional de Morena, ya se han decantado por elegir a la ex funcionaria del SAT, Paloma Aguilar, como candidata a gobernadora de la entidad.

Aguilar, es de las preferidas en los círculos morenistas, por su cercanía con el presidente López Obrador y por su trayectoria en el partido, del cual, es miembro fundador. Y ante la división que existe dentro del PAN y la débil presencia del PRI ( a pesar de ser el partido en el gobierno), a la virtual candidata de Morena, se le abre una gran oportunidad para convertirse en una de las gobernadoras más jóvenes en la historia del país.