Este 30 de noviembre llega a su fin unos de los más controversiales pasajes de la historia de nuestro querido México, este fin de mes, culmina la gestión de quien hasta hoy es nuestro Presidente de la República, pero ¿hasta dónde quedará marcado en las generaciones venideras este sexenio?.
Muchos dirán que ha sido el peor de todos los sexenios, que estamos peor que nunca, que no alcanza para nada la economía Mexicana, que vamos en retroceso, y un sin fin de acusaciones hacia el presidente Calderón, que obviamente demeritan aquellas acciones de progreso que indudablemente hay en el país —aclaro, no soy ni Panista, ni Calderonista—, pero así como hay errores, también hay aciertos.
Pero como mexicanos, ¿que opiniones le podemos dar a nuestro presidente? —por que nos guste o no, es nuestro presidente— cuando los escenarios políticos nacionales nunca navegaron a favor de Felipe Calderón. ¿Qué podemos pedirle al presidente, cuando todos sabemos que gobernó con la minoría? ¿Cómo exigir un mejor país? si las recesiones económicas internacionales repercutieron directamente en el balance monetario de México; en fin, son muchas las interrogantes que podemos hacerle al presidente michoacano, pero el trasfondo va más allá de las buenas acciones —que en mi opinión— tuvo el presidente.
Basta con saber que desde la colocación del Bando Solemne que distingue al presidente de la República, hubo una serie de obstáculos que pondrían aprueba la inteligencia y habilidad del ejecutivo federal, comenzando por el rechazo del grupo de izquierda en la Cámara baja del cuerpo de legisladores, exhibiendo una supuesta ilegalidad bajo la cual llegó al poder Calderón, escena que dejó marcadas a muchas generaciones, cómo olvidar a la entonces diputada federal Violeta Lagunes —mejor conocida por Violenta Lagunes—, posteriormente, con los decesos de dos importantes hombres dentro del gabinete del michoacano como Juan Camilo Mouriño y años mas tarde de Francisco Blake Mora, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa emprendió una cruzada nada fácil por el sendero de un México crítico y ávido de un cambio que ponía aun más en tela de juicio su mandato, no omitiendo mencionar la salida del ex secretario de educación Alonso Lujambio y posteriormente su fallecimiento.
Las recesiones económicas que sin lugar a dudas afectaron a nuestro país, causadas por una crisis alimentaria de carácter internacional, llevó a un nivel máximo de exigencia del pueblo mexicano a Calderón, y es que con un aumento inevitable de los energéticos, comenzó a divulgarse un supuesto mal gobierno por los simpatizantes de otros partidos políticos, sumado a esto que el auto denominado presidente legítimo, se dedicó a recorrer el país en busca de una estructura que a la posteridad le serviría para obtener la candidatura y casi la presidencia de la República, pero hasta ahí, ¿que podía hacer Felipe Calderón?
Durante su gobierno, se dedicó a combatir al narcotráfico, que ya era tema en los medios nacionales, sin una estrategia, comenzando con que nuca depuró las instituciones encargadas de la Seguridad Nacional —considero que sí fue su responsabilidad—, a lo que sumamos la firmeza de la decisión del presidente, que simbólicamente lo refiero como ir a patear un panal de abejas africanas, sin ninguna clase de protección, mas que con cinco latas de insecticida marca H24, lo que originó una guerra fallida que llevó a un pueblo sediento de justicia a demeritar el trabajo del presidente, y es que lo que muchos no saben, es que también los sicarios son víctimas del estado fallido en el que vivimos, al no encontrar trabajo, sucumbieron ante la tentación de los billetes verdes, y aquí cito una de las declaraciones de Felipe Calderon al dar una rueda de prensa después del lamentable suceso del Casino Royal: “Le exijo al presidente de los Estados Unidos de América, nos ayude a los mexicanos, le exijo controle con leyes a sus ciudadanos, ya que los mexicanos estamos poniendo a los muertos, y ellos a los consumidores”.
Los distintos ataques a civiles como el granadazo en Michoacan, el deceso de los menores de la Guardería ABC, la fuga de reos de penales federales, el fraude en la Comisión Federal de Electricidad y en los Pronósticos para la Asistencia Pública, la desaparición del SME, su relación con la controversial maestra Elba Esther Gordillo, y la constante crítica de Andrés Manuel López Obrador entre otros escándalos mediáticos, disminuyeron los logros de esta administración y buenos manejos económicos del Banco de México, y el soportar una crisis alimentaria, económica y laboral casi ineludibles con el mínimo de daños para nuestro país, y bueno podría pasar horas escribiendo sobre el tema, sin embargo, lo que hay que destacar de este gobierno es que entrega si no buenas cuentas, si entrega un México estable, donde claro está, hay mucho por hacer en materia de seguridad, empleo y economía, pero creo que nadie, y sin temor a equivocarme, nadie podía manejar todos estos escenarios con firmeza, como lo hizo Felipe Calderón.
Sé que con esta columna me ganaré ofensas y muchas cosas más, sin embargo, estoy seguro, que ninguno de los entonces candidatos en el 2006 pudo haber manejado mejor las cosas, y cito el refrán, Siempre puede ser peor.