La decisión del actual gobernador de Chihuahua César Duarte, de refinanciar la deuda del estado, a través de la bursatilización del peaje del sistema carretero de esa entidad federativa, ha provocado el rechazo de muchos sectores y principalmente del ahora gobernador electo, el panista Javier Corral que ve en esta medida una forma de endeudar más al erario chihuahuense, dejar poco margen de acción presupuestal para el gobierno entrante, así como la poca claridad en que se van a gastar los recursos proveniente de esta medida financiera.
Los ingresos que se obtengan por la bursatilización de las carreteras se usarán para pagar los excesos del despilfarro, así como a varios de los proveedores más cuestionables del actual mandatario estatal por la opacidad en la que se han otorgado las licitaciones, entre ellos, en el rubro de las medicinas, según lo ha denunciado el gobernador electo que entrará en funciones el próximo 4 de octubre.
Los que están a favor de la medida financiera, dicen que es una muy buena forma de adquirir recursos frescos para inversión y enfrentar de mejor medida la abultada deuda del estado, además de que esto ya cuenta con el aval de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Solo la Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México y Veracruz superan en deuda a Chihuahua, según datos de la SHCP. El estado norteño se ha convertido en la actual administración en el quinto estado con mayor endeudamiento del país con la cifra de 46 mil 135.9 millones de pesos, por lo que es necesario encontrar formas de refinanciamiento y no comprometer gran parte del presupuesto del estado en pagar los intereses de la deuda.
La abultada deuda de Chihuahua complica el obtener nuevos empréstitos para el estado, por lo que el empeñar los peajes de las autopistas 25 años o mejor dicho la bursatilización de las carreteras, fue la forma que encontró Duarte para poder refinanciar la deuda de esa entidad federativa.
Para entender la jugada financiera que hizo Duarte, tenemos que primero entender qué es la “bursatilización de las carreteras” y cuáles son los pros y contras de esta acción.
“Bursatilización”; es la forma de financiamiento en donde ciertos activos monetarios con flujos de efectivo predecibles son agrupados y vendidos a un tercero (Fideicomiso) que ha sido creado especialmente para este propósito y que, a su vez, este tercero (Fideicomiso), contrae deuda para financiar dicha compra… La contratación de dicha deuda se realiza mediante la emisión y venta de títulos respaldados por los activos.
Si analizamos la definición anterior podemos deducir que se está hablando de 4 actores diferentes que participan en este proceso:
1.- La entidad propietaria del Activo (carreteras) que es la que generar los flujos de efectivo, que para este caso es el Gobierno del estado de Chihuahua.
2.- La entidad a quien se transfiere el derecho a recibir los flujos provenientes del Activo en cuestión (carreteras) y que previamente se ha constituido legalmente para este propósito, que en México se le llama Fideicomiso.
3.- Los instrumentos de deuda emitidos por el “Fideicomiso” que serán colocados en el Mercado de valores y que son conocidos como Certificados de Participación Ordinaria y los Certificados Bursátiles.
4.- Y, por último, el público inversionista quien, a través de la adquisición de dichos títulos adquiere el derecho a recibir pagos futuros de capital e intereses en términos previamente pactados.
Si resumimos lo anterior podemos decir en forma simple que el Gobierno del Estado con la Bursatilización de las carreteras “venderá” el derecho a recibir los flujos de efectivo que generará en el futuro el peaje de las carreteras del estado al “Fideicomiso Carretero” quien, a su vez, emitirá y colocará los Títulos respaldados por el ingreso que recibirá de las carreteras del estado entre el público inversionista a través de la Bolsa de valores. Los fondos recaudados se le entregaran al Gobierno del Estado como contra prestación a la cesión de derechos dados al “Fideicomiso Carretero”, el cual este último será el que contraerá la deuda y será el obligado a pagarle a los inversionistas, no el Gobierno del Estado.
El esquema financiero implementado por César Duarte, tiene ventajas y desventajas, las cuales son:
a) VENTAJAS:
1. El Gobierno del estado tendrá recursos frescos que le permitirá capitalizarse de forma inmediata para poder pagar pasivo y/o financiar nuevos proyectos.
2. Chihuahua con la “bursatilización” reduce considerablemente sus costos de financiamiento.
3. El Fideicomiso garantizará a los inversionistas que los ingresos generados por el sistema carretero se hará en forma transparente y se utilizará tanto como para pagarles a los bancos que financiaron las obras, tener las carreteras en condiciones aceptables de uso, por lo cual se tendrá que dar a conocer un sistema de mantenimiento y construcción óptimo para que este siga garantizando los ingresos predeterminados por el tiempo que dure esta prestación.
4. El Fideicomiso operará de forma independiente, para así garantizar a los inversionistas que lo recaudado no será tocado ni utilizado por parte del Gobierno del Estado.
5. Los usuarios de las carreteras al final serán los beneficiados, ya que éstos podrán transitar por carreteras siempre en buen estado.
b) DESVENTAJAS:
1. El Gobierno del Estado no podrá meter mano todo el tiempo que dure el “Fideicomiso”.
2. El inicio de la “Bursatilización” y de la integración del “Fideicomiso” es complejo y oneroso, el cual el Gobierno del Estado es el responsable de conformarlo con la ayuda de asesores calificados para que este pueda ser aceptado y avalado por la Bolsa Mexicana de Valores y esto lo tendrá que pagar la administración de Javier Corral.
3. El precio de los Certificados Bursátiles dependen de la oferta y la demanda, así que se corre el riesgo de obtener menos de lo presupuestado.
Ahora hablando de números, se estima que el ingreso anual por concepto de peaje en las carreteras del estado de Chihuahua son por ahí de los 1, 500 millones de pesos, los cuales en gastos de operación, construcción y mantenimiento se van entre el 80% al 85% de lo ingresado, es decir quedan para uso del Gobierno de Estado alrededor de 260 millones de pesos anuales que multiplicados por 25 años a valor presente serían de 6,500 millones, con la “Bursatilización” el Gobierno estaría obteniendo ahorita 6,000 millones de pesos.
La posición de César Duarte para la utilización de estos recursos bursátiles es 50 por ciento para pagar deuda y el otro 50 por ciento para proyectos de inversión.
Lo lamentable es que la mayoría de los recursos que se obtendrán por la bursatilización de las carreteras del estado norteño, ya están etiquetados para el pago de la deuda de corto plazo del Duarte de Chihuahua, dejándole a la próxima administración, el tener que restructurar la deuda a largo plazo y con poco margen de maniobra y sin la monetización del peaje de las autopistas.
Una de las preocupaciones que debe tener Javier Corral es que un gran porcentaje de las transferencias federales que de acuerdo a la ley se pueden utilizar como fuente de pago de financiamiento del Estado como son el Ramo 28, y el 33 estos ya están comprometidos para el pago de los intereses de la deuda que le deja César Duarte lo que le dejarán poco margen de maniobra presupuestal a la administración entrante. .
