Jalife vs Jalife. El antisemita de las redes sociales

Alfredo Jalife es cuatro veces antisemita.

1.- Genéticamente, el odio circula en sus venas, demostrando que este sentimiento tan vil, no se limita a cuestiones de raza, credo o ideología.

2.- Habla el idioma del odio. Utiliza sin pudor, la calumnia y la difamación como materia prima de sus infamias.

3.- Lingüística y religiosamente, es perfectamente capaz de expresar odio hasta en Arameo.

4.- Su cultura se formó a base de páginas de chistes y “expertos” que dan risa.

Los argumentos del odio no resisten un par de preguntas, no se sostienen por sí mismos, pero no se atreva a cuestionarlo, estimado lector, porque cual chismosa de vecindad, apelará hasta a su árbol genealógico para demostrar que usted forma parte de un complot internacional avalado por el mossad para destruirlo (¿?)

Por otra parte, el autoproclamado cada tres segundos semita defensor de la verdad y la justicia, apela a la polisemia del término judío, en un afán por desviar la atención de sus obvias intenciones. “No sé a lo que se refiere”, afirma en una entrevista concedida a Jorge Santa Cruz[i] :

Jalife vs Jalife

Algunos argumentos, que no se sostienen por sí mismos, ofrecidos por Jalife en la misma entrevista, son:

“Enrique Krauze me ataca a través de twitter utilizando bots y trolls, como Elías Calles, que lo descubrieron todos los tuiteros y le fue como en feria”

Mentira. Jalife afirmó en un inicio, que había sido anonymus quien había señalado la cuenta de twitter, para después sostener que “fue un tuitero” quien supuestamente notó “las coincidencias” entre la cuenta apócrifa y el historiador. Lo cierto, estimado lector, es que Alfredo Jalife no presentó una sola prueba de su señalamiento.

“Estamos en una lucha contra un medio totalitario que se llama Televisa, donde no hay libertad de expresión (…)”

¿Y para qué quiere que Carlos Loret lo entreviste allí, como pide en la entrevista con Jorge Santa Cruz? ¿no es, por lo menos un contrasentido acusar a un medio de comunicación de parcial y tendencioso y a la vez desear la fama mediática que supone la presentación en cadena nacional de sus teorías de complots y monedas internacionales?

“Carlos Loret de Mola salió a defender a Enrique Krauze”

Jalife está obsesionado con la comunidad judía en México. Es evidente ahora que Krauze es sólo el pretexto para vehicular un profundo encono racial que se creía históricamente superado.

“A mí no me perdonan que #yosoy132 haya ido a ocupar Televisa”

No sé usted, estimado lector, pero para mí fue revelador enterarme que el movimiento apartidista, crítico, integrado por jóvenes reflexivos, sean manipulados por el señor Jalife, quien declara tener el poder (y usarlo) a través de las redes sociales, de manipular movimientos sociales para combatir el mal en el mundo. De ese tamaño son los dislates del antisemita del twitter.

“Yo hablo universalmente”

“Los Jázaros son conversos, mongoles, centro asiáticos convertidos al judaísmo”

 “Estamos hablando de una lucha entre el pasado totalitario de México y su modernidad”

“A mí me va muy bien en los tuits y a ellos les va muy mal”.

“Conmigo no han podido porque en verdad me asiste la razón”

Esto incluye, por supuesto, una velada amenaza a la comunidad judía en México:

“Yo no me he metido a investigar los negocios de los judíos en México, ni me interesa (¿?) y yo a eso me dedico, pero te digo, no me interesa” afirma el incongruente Jalife.

¿Qué es el sionismo? Pregunta Santa Cruz. Jalife devela su verdadera cara en esta respuesta:

“El sionismo es un grupo de Jázaros, judíos conversos y eso es importante que lo entienda la opinión pública, (…) nuestros primos hermanos, que son de raza judía, para ubicarme, aunque yo no uso el término judío porque no lo entiendo”(¿?)

En esta parte de la entrevista, estimado lector, Jalife revela el uso del término judío: la raza como tal es el objeto de su encono.

El diálogo con Santa Cruz, plagado de contradicciones y ofensas, menciona la palabra judío 18 veces en el transcurso de la conversación. “morenos”, “morenos-blancos” (¿?) “güeros”, “mezclados”, “impuros” son sólo algunos de los adjetivos que utiliza el sobre estimado doctor en geopolítica para “explicar” qué es un sionista.

De Alfredo Jalife-Rahme, podemos concluir algunas cosas, basadas en sus mismas declaraciones (Jalife vs Jalife):

1.- Exuda un odio irracional por los judíos

2.- Tiene seguidores incondicionales que no son capaces de cuestionar en lo más mínimo sus dislates, al amparo del argumento de autoridad y no solamente eso

3.- sino que utiliza las redes sociales para esparcir y vehicular las más aberrantes calumnias cuyo origen oscuro se encuentra en la raza que dice ignorar, pero que ataca vilmente a la menor provocación.

La historia, estimado lector, demuestra hasta dónde es capaz de llegar un tipo con las características del antisemita por excelencia de las redes sociales. Lo único que le falta a Jalife son los campos de concentración.

Alfredo Jalife es, además,  un lastre para la izquierda mexicana. Impresentable, calculador y mentiroso, nadie quiere tratar con él. El resto le tiene miedo. Una lengua bífida es siempre un incordio. “Calumnia, que algo queda” dicen.

Las fuentes de Jalife

Fue el extraordinario periodista Miguel Ángel Granados Chapa, quien denunció la judeofobia de Alfredo Jalife y su tendencia a utilizar las páginas de chistes como referencia[ii]. Mire usted.

“(Alfredo Jalife) Citó como fuente de esa última afirmación un sitio en internet llamado The Spoof.

Con el rigor que preside sus análisis, Adolfo Gilly terció en la polémica en ese mismo diario. Buscó en la red esa referencia, atraída su atención porque spoof quiere decir broma, parodia, tomadura de pelo.

Y encontró que de eso se trata en efecto: se lee allí una historia sobre el manejo de dinero del Mossad y de la furia que asaltó a los servicios israelíes por el fraude perpetrado por Madoff (quien estafó a gente de todas las nacionalidades).

Pero con honradez que faltó a su utilizador, esa fuente aclara al final de su texto, según la traducción de Gilly: “La historia precedente es una sátira o una parodia”.

Sin embargo, Jalife continúa con la costumbre de citar lo que sea, con tal de “demostrar” sus infamias: Hal Turner y el tema del Amero y cualquier texto servidor priista son un ejemplo de lo anterior.

Sin embargo, no puedo dejar de advertirle a usted que no se atreva a cuestionar al antisemita de las redes sociales, so pena de sufrir encarnizados ataques basados en cualquier tipo de aberración, calumnia o difamación. No se asombre, el odio irracional es la materia prima de Alfredo Jalife.

¿Usted qué opina, estimado lector? 

[i] http://radiotrece.com.mx/reta-jalife-rahme-a-loret-de-mola-a-demostrar-que-es-antisemita/

[ii] http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=96148

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