La Agencia Francesa de Salud en Alimentos, Ambiente y Trabajo (ANSES) publicó recientemente un reporte en donde concluyen que los niños son más vulnerables a la exposición de radiofrecuencias y recomiendan reducir el uso de radiaciones inalámbricas inmediatamente.

El reporte llama a endurecer las medidas de regulación para radiofrecuencias al encontrar indicios de problemas de aprendizaje, fatiga, perturbaciones en el sueño, estrés, y ansiedad en los menores expuestos.

Todos los dispositivos inalámbricos, incluyendo tabletas, teléfonos, juguetes de control remoto, monitores para bebé y pulseras de vigilancia deberían de estar sujetas a las mismas medidas regulatorias que los celulares, recomienda la agencia francesa de gobierno.

La tasa de absorción específica (SAR) para establecer límites de exposición humana debe ser reevaluada y sustituida por el desarrollo de un indicador para evaluar las exposiciones reales para los usuarios de teléfonos móviles que se aplica a varias condiciones: tipo de señal, buena o mala recepción, el modo de uso (llamada, carga de datos, etc.), dispositivo de localización que se utiliza en el cuerpo.

Francia ya ha promulgado leyes restrictivas sobre el tema. El Wi-Fi está prohibido en las escuelas preescolares y sólo puede ser utilizado en ciertos periodos de tiempo durante la en las escuelas primarias. También controlan el cumplimiento de las emisiones de antenas de telefonía móvil, etiquetan las transmisiones de Wi-Fi en espacios públicos y prohíben el uso de celulares a niños.