Sorprendente

¿Qué pasó con el San Judas Tadeo que se estrelló en una bicicleta?

CiclistaTomada de video

La figura de San Judas Tadeo que se estrelló aún sobrevive; aquí toda la historia

Fue en 2018 cuando un ciclista nos regaló uno de los mejores memes que han surgido en Internet y que quizá haya sido de los últimos con semejante calidad, se trata del San Judas Tadeo que se estrelló en bicicleta.

¿El nombre del desafortunado? ¡Ulises" Sí, tenía que ser, y gracias al 'youtuber' Yulay ahora podemos saber qué pasó con la figura de San Judas tras el lamentable accidente. El video de la entrevista ya es de lo más popular en redes sociales.

También conocido como 'El güero', el joven originario de Xochimilco, Cuidad de México, pudo ser reconocida gracias a sus tatuajes, mismos que son apreciables segundos antes de estrellarse. Según cuenta, todo ocurrió porque otra persona que pasó junto a él en una camionera empezó a grabarlo, entonces, se distrajo y no calculó la distancia.

"Les pareció curioso que llevara cargando a San Judas Tadeo además de una bocina a todo volumen. Iba a la iglesia y ahí por Miramontes y me estrellé, porque pasó una camioneta grabando y ps la cagué", dice. Pero afortunadamente salió ileso ya que precisamente la bocina logró amortiguar el golpe. Eso sí, el San Juditas no corrió con la misma historia, como recordarán.

La bicicleta también recibió algunos daños, pero los dueños de la camioneta contra la que chocó le exigieron reparar los daños, a lo que él nunca se negó, aunque confiesa que cuando todos se distrajeron, se fue a la fuga. Sobre el San Judas Tadeo, este quedó destrozado e incluso la cabeza salió volando, pero por increíble que parezca, pudo ser reconstruida y permanecer con Ulises.

Mide un metro de altura y es bastante pesada, tiene un costo aproximado de 600 pesos y fue construido en un cefereso; que se dedica a apoyar a los presos para que estos olviden su vida delictiva y se dediquen a realizar actividades de utilidad para la sociedad, así que su valor emotivo es doble, pues de hecho, sólo hasta que la cámara se acerca es posible apreciar las gritas.