Sorprendente

VIDEO: Monjas juegan baloncesto durante la cuarentena

Monjas jugando.@AleAvilaV / Twitter.

Las monjas de un convento en España también cosen cubrebocas para ayudar a combatir el coronavirus. 

"Nunca creí que vería esto", escribió el periodista Alejandro Ávila en el tuit donde compartió el video de un grupo de monjas que juegan baloncesto durante la cuarentena. El clip desató decenas de reacciones en Twitter.

Metiendo una canasta.Tomada de Twitter.

Se trata de las hermanas del convento de San Leandro ubicado en Sevilla, España, quienes llevan el confinamiento de la mejor manera debido a que son monjas de clausura; es decir, que no salen de su monasterio y que personas ajenas a la orden tienen prohibido entrar en su espacio de residencia. 

Entre costura y costura, tiros a canasta

Pero por motivos del coronavirus, Ávila logró ingresar al convento para reportear sobre las nuevas actividades de las religiosas, quienes cambiaron su elaboración de dulces y pan caseros para coser mascarillas y ayudar así a la lucha contra el Covid-19.

Durante su visita, el joven presenció el momento en que las monjas, en su mayoría procedentes de Kenia y Tanzania, juegan al baloncesto en una improvisada cancha en el patio del recinto, donde en sus pocos ratos libres tiran a la canasta entregadas completamente al deporte.

Nunca pensé que vería a unas monjas de clausura jugando al baloncesto. Hoy he visitado el convento de San Leandro, donde sus monjas han cambiado la elaboración de sus célebres yemas por mascarillas sanitarias. Entre costura y costura, tiros a canasta. #Sevilla #Sevillahoy pic.twitter.com/enf7TyVjCy

— Alejandro Ávila (@AleAvilaV) April 13, 2020

"Las canastas y los balones fueron un regalo de la selección de baloncesto", explica la madre superiora. Por su parte, una de las monjas cuenta que todas se juegan en el tiempo de descanso; "eso no me lo quita nadie aunque tenga 80 años", dice. Pero durante las horas de trabajo, cosen alrededor de unos 500 cubrebocas por día.

Como explica sor Natividad, quien está al frente del convento, al ser una congregación de clausura total pueden reunirse en el patio para realizar esta actividad, o incluso coser las mascarillas juntas en una sala, ya que no tienen contacto alguno con el exterior del convento. Desde el pasado 13 de marzo han conducido sus mascarillas hasta asilos, comedores sociales o fuerzas de seguridad.