El presidente López Obrador ha hecho énfasis en no bajar la guardia para erradicar el cáncer de la corrupción. Lo ha destacado en reiteradas ocasiones. Insiste tanto en ese tema porque, ese lastre, se extendió a lo largo y ancho del territorio nacional, sobre todo en casos que son un detonante de gravedad por el daño que han causado, especialmente cuando se trata de dinero público.

Eso pasó con un exdiputado federal del PRI de nombre Benjamín Medrano. Su caso se hizo mediático en el país, sobre todo porque alcanzó un nivel de exacerbación de parte de la sociedad pública. Resulta que el exfuncionario es acusado por la autoridad estatal de Zacatecas por irregularidades detectadas en la organización de la Feria Nacional de Zacatecas en su edición 2019 y, en especial, en la simulación de un concierto de Ricky Martin en donde se encontraron anomalías por sesenta millones de pesos.

No es cualquier cosa porque la cantidad es enorme. Por tal motivo, hay una denuncia presentada el día 13 de marzo, y la aportación de datos de prueba por la SFP en coordinación con la Fiscalía del Estado. Con ello, el 26 de mayo un juez de control ordenó la inmediata aprehensión de Benjamín Medrano, derivado de la presunción de la comisión de delitos en contra de la administración pública de Zacatecas.

Podemos decir entonces- luego de calificar el grado doloso con el que actuó el exfuncionario, que es una buena determinación de la ley estatal. De hecho, a estas alturas en la que inició un proceso en contra de Benjamín Medrano, ha trascendido que la autoridad no tiene conocimiento de donde se encuentra él. Se entiende perfectamente que se esconde para tratar de evadir esos cargos, sin embargo, este caso no puede quedar impune.

Se trata de una fortuna que bien pudo ser utilizada en temas de desarrollo social. Será entonces que, por tal motivo, no ha querido dar la cara. Seguramente.

De acuerdo con la propia autoridad ha faltado a dos audiencias para dar explicaciones de los hechos. Caso contrario, sigue en el anonimato tratando de justificar con videos tomados desde sus redes sociales su “versión” de los hechos, aunque no ofrece explicaciones verosímiles.

Los acto de corrupción se combaten en Zacatecas

Si se comprobó que actuó de mala fe, la justicia y la administración estatal está en todo su derecho de utilizar todo recurso legal. Y lo ha hecho: la SFP está lista para enfrentar, en lo inmediato, cualquier procedimiento, cualquier audiencia y, así, sostener la imputación. Los actos de corrupción no deben pasar desapercibidos- como en el pasado- en el que se presentaron casos semejantes de desfalcos millonarios.

Y esto no ha sido lo único que ha señalado al exfuncionario. De hecho, suele presumir excentricidades y viajes a países del extranjero que no son fáciles de solventar. Eso habla de que hay un dispendio de dinero que muestra- hasta dónde pueden llegar los alcances del poder- a través de los actos de corrupción con un apetito del dinero público.

Ese fue uno de los grandes problemas que frenaron el avance en un pasado. Por tal motivo, aplaudo la acción de las instituciones de la administración estatal de Zacatecas. Todo lo relacionado con el tema de la corrupción, sobre todo si se trata del dinero de la población civil para fines de utilidad y progreso, se vuelve un hecho reprobable ya que afecta o, mejor dicho, frena otras acciones de beneficio.

Ante una situación así, la autoridad debe actuar, sobre todo por las consecuencias legales debido a la falta o daño al erario público. Ello es un acto de congruencia, especialmente de responsabilidad institucional, por parte del estado de Zacatecas, al señalar las malas prácticas del pasado porque, esa postura, trae efectos negativos a futuro. Usted imagine qué pueden hacer más de 60 millones de pesos.

Así, el exfuncionario tendrá que aclarar esa situación. No es posible que, de la noche a la mañana, desaparezca una cantidad exorbitante.

Basta con recordar el pasado. Esa postal no queremos que se repita. El dinero del pueblo es para desarrollo y progreso, no para enriquecimiento personal, ni para satisfacer el egocentrismo y la frivolidad luego de aprovechar las coyunturas pero de manera negativa.

Lo más rescatable de todo es el combate a la corrupción que pone el ejemplo para que otras entidades hagan lo propio.

Mientras tanto, el tema sigue latente; se hizo ruidoso, pero también mediático por lo que significa un desfalco de más de sesenta millones de pesos. ¡Qué cantidad! En todas partes hablan del tema, se comprende.