Rosario Robles se va quedar “vestida y alborotada” para cualquier fiesta de Halloween que pudieran invitarla debido a que un juez de control ordenó mantenerla en la cárcel ante un posible riesgo de fuga.

Rosario Robles, titular de la Sedesol y la Sedatu en el gobierno de Enrique Peña Nieto, tenía la esperanza de salir de la cárcel a más de 2 años de haber sido ingresada a Santa Martha Acatitla por el delito de “uso indebido del servicio público”, en su modalidad de omisión ante el desvío de más de 5 mil millones de pesos.

Debido a un amparo confirmado por el Noveno Tribunal Colegiado del Primer Circuito en materia penal, la defensa de Robles Berlanga confiaba en la resolución de “prisión domiciliaria”, debido a que la medida de prisión preventiva, ordenada desde agosto de 2019, resultaba “excesiva” y sin fundamentos.

No obstante, el juez de control del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Sur resolvió con los elementos ya aportados en el caso y consideró que existe “un riesgo de fuga” por parte de la imputada.

Pese a que la resolución deberá ser revisada y posiblemente impugnada por la defensa de la acusada, la justicia es implacable y de momento Rosario Robles se queda en la cárcel. ¿Existen elementos para considerar una posible fuga? Todos conocemos las influencias conexiones y recursos de los que se hizo la exfuncionaria en su amplia trayectoria política, misma que la llevó a moverse por todos los círculos de poder a su conveniencia y la de su cartera, bueno de sus múltiples carteras de lujo.

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Vestida y alborotada, y con mucho coraje por la supuesta persecución en su contra, Rosario Robles deberá de esperar el desahogo de todo el proceso que involucra la llamada “Estafa Maestra” antes de volver a pensar en su casa, cualquiera que haya sido el domicilio que declaró.

Quienes hubieran tenido que buscar un disfraz eran autoridades del Poder Judicial en caso de haber ordenado la liberación de Rosario Robles. La “Estafa Maestra” es la expresión máxima de corrupción durante el gobierno de Peña Nieto, bueno una de las expresiones máximas, y siempre hará sombra a Rosario, quien al final sí tuvo de qué preocuparse, y mucho.

¿Sí se acuerdan no? En 2013 el presidente Peña Nieto, por cierto disfrazado con traje regional de Chiapas, le dijo a Rosario: “no te preocupes, hay que aguantar, porque han empezado las críticas, las descalificaciones, de aquellos a quienes preocupan las elecciones”.

Ups.