El presidente no entendió que su propuesta de Reforma Electoral fue rechazada por la sociedad en su conjunto, por los partidos de oposición e inclusive gente congruente que aún lo apoya, al ser claramente antidemocrática, anticonstitucional y porque atenta contra la confianza en unas elecciones limpias.

Luchamos mucho por un IFE/INE

El pasado 13 de noviembre la sociedad civil convocó a una gran marcha ciudadana que logró que millones de mexicanos a lo largo y ancho del país se manifestaran en contra de la propuesta de reforma en materia electoral del Ejecutivo, que al ser sometida a votación fue mayoritariamente rechazada.

Necedad

Sin embargo, el presidente que no admite un no por respuesta a sus ocurrencias u obsesiones, decidió presentar un Plan B, es decir, “la misma gata pero revolcada”, con la intención de hacerse del control de las elecciones en el 2024, algo que ha sido ampliamente comentado y demostrado, su aprobación significaría la destrucción de las instituciones democráticas que tanto años de lucha nos han costado.

No pasarán

Pero ya no son aquellos años en los que el presidente y un Congreso servil hacían lo que querían. El Congreso de la Unión debe tomar en consideración lo que es el verdadero sentir ciudadano que sale a dar la cara en una legítima defensa de la democracia.

Al momento de votar el Congreso debe tomar muy en serio las implicaciones autoritarias de la propuesta del presidente López Obrador y el trasfondo de una propuesta que busca destruir a las instituciones y a todo lo alcanzado hasta ahora en materia de democracia electoral.

Las columnas más leídas de hoy

Nuestro Zócalo se pintará de rosa

26 de febrero la marcha del seguimiento

Nuevamente diversas organizaciones de la sociedad civil alzan la mano para hacerse presentes y lanzan una convocatoria, esta vez para realizar una concentración en el patio del presidente, es decir, en el Zócalo de la Ciudad de México que se realizará el próximo 26 de febrero y buscan que esto se replique en otras ciudades de la República.

La mega movilización también busca exigir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que resuelva las controversias constitucionales que partidos de oposición como el PAN y el PRD han promovido en contra de la Reforma Electoral, ya el Consejo General del INE, por su parte, determinó por unanimidad recurrir a todas las instancias jurisdiccionales para frenar el “Plan B” que a la fecha ya suma seis acciones de inconstitucionalidad, una controversia y un amparo y tan pronto el Senado apruebe el segundo paquete se espera una cascada de recursos en contra, que la convertirá en la más impugnada de la historia.

Como ciudadanos no podemos ignorar que la propuesta de AMLO aparte de ir en contra de los derechos laborales de quienes trabajan en el INE, afecta directamente a las garantías individuales y a los derechos político-electorales.

Por ello, resulta fundamental que desde todos los frentes se actúe con decisión y firmeza para defender al INE. Es el momento, ahora es cuando debemos hacernos escuchar. La concentración en el Zócalo es una inmejorable oportunidad para defender los derechos ciudadanos que tanto nos han costado, está en juego nuestra libertad de elegir a las autoridades democráticamente en elecciones confiables.

¿De dónde sale la obsesión del presidente de la República por destruir las instituciones democráticas?

La postura de Andrés Manuel significa regresar a una época que añora, la del México de Adolfo López Mateos hasta José López Portillo, donde las elecciones controladas por el Estado eran un activo del partido hegemónico y del presidente en turno para imponer sucesor.

Cuando las calles eran del oficialismo, incluso las marchas se hacían para manifestar la lealtad al tirano y, cuando surgían por parte de verdaderos movimientos sociales, se reprimían brutalmente y así lo consigna la historia, ahí están las de los ferrocarrileros, los médicos o los estudiantes en 1968.

Es momento de demostrar nuestro valor ciudadano. Hoy qué todavía tenemos la libertad de salir a las calles y manifestar nuestro desacuerdo. Hoy que aún conservamos ciertas y muy valiosas libertades, no podemos permitir que nos las arrebaten.

Hay que defender la democracia y exigir respeto a nuestras instituciones, las calles son nuestras, salgamos, llenemos de felicidad el Zócalo vestidos de rosa, en orden y pacíficamente, pero con total determinación.

Twitter: @diaz_manuel