Hasta la propia sede de Palacio Nacional llegó la preocupación de lo que acontece en Zacatecas. Es sabido por todos que la crisis económica que recibió David Monreal en aquella entidad dificulta la operatividad, al menos al inicio de la administración.

Con esa premisa el Gobierno federal puso a disposición toda la ayuda posible.

A pesar de que se han estado asignando las participaciones y aportaciones que le corresponden en tiempo y forma, ha dado la instrucción de fortalecer los programas de bienestar para superar, en el menor tiempo posible, la situación que aqueja. Es decir, contrarrestar los problemas con apoyo y que sea, en los hechos, en mayor proporción y cobertura.

Estas acciones contemplan, de igual manera, la integración de una política de seguridad coordinada por todas las autoridades que proporcionará, en lo inmediato, asistencia para salvaguardar a la población.

También, nos comentan que las reuniones que ha sostenido el presidente y el gobernador han salido a flote la crónica narrada de los protagonistas que hoy revisan las finanzas del estado y justifican, con hechos, las limitaciones que al comienzo tuvieron una disminución en la arcas del gobierno para canalizar recursos a la educación, salud, seguridad e infraestructura.

Fue necesaria la intervención del Gobierno federal quien reconoció la preocupación de David Monreal que insiste. Ante esas condiciones desiguales el propio Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mostró, como única salida, coordinar acciones. No es casualidad que David Monreal haya visitado en cuatro o cinco ocasiones al presidente en Palacio Nacional.

Eso nos dice algo. Se ha convertido en una cuestión rutinaria los encuentros entre autoridades estatales y federales; pero con mayor proporción con el gobernador de Zacatecas, David Monreal. Es un hecho que la entidad no sólo le preocupa, sino también ocupa para dar equilibrio.

Sigue siendo una prioridad en todo el país, pero el tema de Zacatecas le ha llamado más la atención al presidente. Pará fines de sacarlo del agujero que dejó Alejandro Tello ha decidido fortalecer la base de apoyo con herramientas y mecanismos que sean, en el corto plazo, una alternativa para poner a Zacatecas a la vanguardia del potencial en recursos naturales que tiene.

Aunque eso no se limita ahí: hay un incremento de asistencia en asuntos de salud, educación y reactivación económica.

Se nota su ayuda. Esta semana visité el estado y las condiciones han mejorado. Hay una claridad en los ejes de trabajo. Es un hecho que el programa de 100 días de reestructuración para contrarrestar la crisis que padece la entidad han sido útiles. A lo largo de dos meses el panorama luce alentador e inmejorable; pude platicar con varios colegas desde diversas posturas y ángulos y muchos coincidían que Zacatecas, comienza a dar un giro.

Mejoró el contacto con la ciudadanía; hay certidumbre con las organizaciones gremiales; se ha notado la mano del gobernador en programas de cobertura de bienestar; hay mayor coordinación con las instituciones de seguridad y, eso, fortalece la confianza, nos cuentan.

Hasta ahora, ese es el panorama que luce distinto. No hace falta ser tan perspicaz para darse cuenta de que, en un lugar especial, está indudablemente Zacatecas para el presidente. Todo se resume en ello: los vientos soplan a favor y David Monreal ha sabido detectar con oficio las áreas de oportunidad.

Zacatecas comienza a ser otro. Siendo de esa forma, estamos en presencia de la otra versión de aquel territorio donde reina la esperanza.

Javier Lozano en Twitter: @JavierLozanoMor