Nota: no hate por favor, si no les gusta La Casa de los Famosos y a los que sí la vemos nos tachan de ignorantes e incultos, sigan su curso y pasen de esta columna por favor, si son tan amables.
Ahora sí, viene mi reflexión.
La Casa de los Famosos es una simulación de la realidad. En este país tan dividido, crear más división parece resultarle atractivo de hacer a los políticos.
Y en esta división unos se ven como los buenos y otros como los malos.
Diríase que el cuarto tierra se trata de la maldad y el cuarto mar de la bondad.
¿Porque? Porqué el cuarto tierra a jugado a través de agredir al adversario.
Agredirlo con palabras o ignorarlo plenamente. Ignorar al otro también es un tipo de violencia.
El cuarto tierra piensa que haciéndolo así van a ir debilitando uno a uno a sus oponentes. Adrián Marcelo es el capitán de ese cuarto.
El cuarto mar es más bondadoso, el capitán es Mario Bezares. En todos estos días se ha mantenido de una pieza. Parece que el haber estado preso casi dos años lo curtió definitivamente porque para sobrevivir en un contexto así, debió de haber echado mano de todas sus habilidades mentales, ahora no es la excepción.
El apuesta por jugar a la buena, sin agresiones al otro, sin discusiones con el otro. Y aunque no me gusta que haya aceptado enfrente de las chicas de Mar que a él le cae muy bien Adrián Marcelo, quien ha violentado a las concursantes de su cuarto, me parece que no tuvo filtro para mejor omitir haber lanzado ese comentario.
Pero ambos finalmente, Mar y tierra respetan a Mario Bezares quién se ha empoderado de la cocina y no a la mala, realmente se ve que cocina muy bien, se ve súper rico lo que cocina y todos los participantes se lo agradecen.
Así que muy seguramente llegará a la final.
Lo interesante aquí es que cada cuarto, tierra y Mar, tienen a sus séquito de seguidores.
Desde mi perspectiva y como fan de estos realitys veo la carrera de Araceli Ordaz alias “Gomita” destrozada ya.
Lo mismo pasará con Ricardo Peralta, el propio Adrián Marcelo y Sian. Hay gente que ama a los malos pero hay gente que odia a los malos. En este tipo de reality la gente desborda sus propias emociones, se desahogan con cada participante y ven proyectadas sus carencias y sus necesidades en cada uno de ellos. Creo que la carrera artística de todos los habitantes de tierra se romperá.
Y aunque tengan su porra “los malos” la gente adopta a concursantes que muestren algún valor agregado a sus formas de conducirse con otros. El cuarto Mar ha sido más benevolente en ese sentido.
Karime y Gala son el reflejo de la mujer valiente y ruda, que no se deja someter por machos violentos.
Briguitte es la nobleza y la ternura. Y Arath de la Torre se quiebra emocionalmente constantemente. Si su equipo no lo sostiene emocionalmente terminará por salirse del concurso.
Lo sorprendente aquí es que hay gente que quiere a los malos y los ve como héroes.
Esto no es lejano a lo que pasa en la vida real.
Tristemente nuestra sociedad está quebrada en valores y en compasión por el otro.
Pero todavía muchos de nosotros apostamos por los buenos.
Por los que muestran humanidad y bondad.
La final se empieza a vislumbrar: buenos y malos se enfrentarán para ganar 4 millones de pesos.
Así en la realidad.
Pd: por cierto el propio presidente ha comentado en sus mañaneras la sorpresa que le genera el impacto tan elevado de La Casa de los Famosos. Pero ha perdido de vista que el domingo 15 de septiembre en donde ya se sabe es su noche y será la noche de la futura presidenta, Claudia Sheinbaum caerá en domingo.
Y los domingos son días de expulsión en el reality.
¿Televisa adelantará el final de esta temporada?
¿O todos sintonizarán la expulsión del reality mientras un López Obrador casi al borde del llanto dará el grito de independencia?
Falta mucho por ver.
Es cuánto.