Los indicadores económicos que ha mostrado México han sido positivos en lo general, en los discursos y, en lo particular, maravillosos, para algunas personas privilegiadas; no así para millones de mexicanos, porque la distribución del ingreso ha sido muy desigual.

Somos muchos los que queremos que le vaya bien al presidente, sin embargo, hay quienes creen su gestión es buena, a pesar de que los datos muestren otra triste realidad.

El gobierno de un país tiene la responsabilidad de generar resultados reales, medibles, y demostrables, para eso lo elegimos, y es ahí donde, a pesar del muy afortunado contexto internacional que tiene la 4T, no encontramos ningún valor agregado de la misma. Incluso podríamos argumentar que han sido más un ancla que un motor para la economía.

¿Primero los pobres?

Al cancelar instituciones y servicios para sustituirlos por sus “programas sociales” que no son nada más que la transferencia directa de efectivo, que ha resultado muy poco efectiva, los condenó a que lleguen a menos gente y con más intermediarios.

En realidad, el gasto social en los primeros cuatro años de AMLO ha sido menor al que se tuvo en el mismo periodo con Peña Nieto. En el sexenio anterior, el promedio de gasto social representó el 5.07% con respecto del PIB, mientras que en los cuatro años de esta administración es de un 4.45% con respecto del PIB.

Entre las consecuencias que ha traído consigo el desmantelamiento del Estado de Bienestar mexicano, están el aumento significativo de la pobreza y la contracción de la clase media. Mientras, por otro lado, están los ricos de siempre, ahora integrantes de la oligarquía de la 4T, que se han vuelto cada vez más ricos. Carlos Slim, Manuel Bartlett, Ricardo Salinas, Alejandro Gertz Manero y un larguísimo etcétera de multimillonarios que hicieron sus fortunas al amparo del poder político y que hoy continúan engordándolas con la bendición del presidente López Obrador.

Más pobres

De acuerdo con Coneval, de 2018 a 2022 la pobreza aumentó en 6.4 millones, con 3 millones más en pobreza moderada y 3.3 en pobreza extrema.

Según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, en dos años de gobierno de López Obrador, la pobreza extrema en población ocupada aumentó un 12.19%, es decir, cuatro millones 519 mil 89 trabajadores de ambos sexos se unieron a este sector.

La clase media disminuyó en casi la misma proporción que aumentó la pobreza, es decir, no se volvieron ricos, se volvieron pobres. Los datos del INEGI señalan que los hogares de clase media en 2018 representaban el 46.7, pero en cuatro años de la 4T, solamente son el 42.2%. Lo grave es que los hombres más ricos de México, que están en el ámbito de la 4T, aumentaron su riqueza.

Si realmente existiera la intención de buscar mayor igualdad y mejor distribución del ingreso, se tendría que buscar ensanchar a la clase media, es decir, que lo pobres tuvieran más movilidad hacia arriba y los ricos redujeran sus extraordinarias ganancias, pero en este sexenio ha sido al revés.

Los ricos, más ricos

Aunque la contingencia sanitaria por Covid-19 representó un revés para la economía global, los 36 billonarios mexicanos que aparecen en la lista de Forbes tuvieron un aumento promedio superior al 20% en sus fortunas.

La fortuna de Carlos Slim, el hombre más rico de México subió de 2020 a 2021 un 7.4% y continúa creciendo su fortuna gracias a sus negocios en los diferentes sectores y a los contratos vía adjudicación directa que le otorga su amigo Andrés.

La fortuna de Germán Larrea, el segundo hombre más rico del país se incrementó un 146.5%; entre otras cosas, gracias a estar entre los principales constructores del Tren Maya. Ahora quiere adquirir Banamex y, al no ser el mejor postor, tiene a su amigo AMLO metiendo ilegalmente su cuchara para favorecerlo.

La fortuna de Ricardo Salinas Pliego, el tercer hombre más rico de México y uno de los favoritos de la 4T, creció en un 7%.

Mientras todo va de maravilla para la oligarquía de la 4T, la situación del resto de la población se deteriora cada vez más. En los cuatros años de AMLO el crecimiento acumulado ha sido negativo: -0.35% y, si hablamos de crecimiento acumulado, desde 2018, México se encuentra entre los últimos lugares, ocupamos el 126 de 195 países (ojo, porque pandemia hubo en todos lados). En cuanto a la inflación, se ubica en el 8.4% colocando a México en el lugar 94 de 195 países.

Pues los datos no mienten, primero los ricos y después las fantasías en las que creen muchos.

Twitter: @diaz_manuel