Triste papel ha desempeñado el canciller mexicano Marcelo Ebrard Casaubón, en las Cumbres de líderes mundiales que se han estado desarrollando en el continente europeo desde el fin de semana pasado, a donde acudió con la representación del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), siendo que su actuación ha generado más burlas, memes y críticas, que algún tipo de reconocimiento por algún logro o destreza. Hasta ahora, lo que más ha trascendido de su participación es la solicitud de 100 mil millones de dólares para que los países en vías de desarrollo puedan cumplir con sus metas ambientales de adaptación y mitigación, pero que también lo hizo ganarse el distintivo de “pediche” en redes sociales, en donde por cierto, igualmente ha resultado ser un despropósito las múltiples selfies y fotografías que se ha tomado con algunos líderes mundiales, pues para muchos, se ha distinguido como un fan “caza-fotos”.

Y es que, no se ve bien que Ebrard, quien lleva la representación del mandatario mexicano, esté tan preocupado compartiendo selfies en sus redes sociales, pues contrario a lucir como un digno representante de nuestra nación en la reunión del Grupo de los 20 (G-20) que se celebró en Roma, y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26), que se lleva a cabo en Glasgow, Escocia, Reino Unido, no pareciera ético que aproveche cualquier oportunidad para capturar imágenes con los principales líderes mundiales.

Esta actitud le ha generado bromas y burlas tanto si aparece en las imágenes como si no está, como fue el caso de la fotografía que dio la vuelta al mundo, en la que los mandatarios posan para los maestros de la lente tirando una moneda en la Fontana de Trevi, y Marcelo no aparece.

Desde el viernes que arribó a la capital italiana, Ebrard presumió durante todo el fin de semana tanto a través de sus redes sociales como las de la Secretaría de Relaciones Exteriores, fotografías con líderes mundiales como Joe Biden, en la cual ambos muestran pulgares arriba, -como cuando alguien se toma una foto con su futbolista o cantante favorito-. El tuit afirmaba que la 4T y el gobierno del demócrata construyeron “una sólida relación de confianza y colaboración, basada en el respeto mutuo”.

En otra imagen está con Ángela Merkel, aunque la ex primera ministra alemana pareciere estar platicando con alguien más y ni siquiera pone atención a la foto.

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Marcelo Ebrard con Angela Merkel en la cumbre del G-20

Luego entonces, vinieron las comparaciones con el ex presidente Felipe Calderón, quien también fue invitado a la cumbre y en sus fotos subidas a redes sociales, aparece con los dos citados líderes mundiales pero sus imágenes muestran mayor familiaridad con el ex mandatario mexicano.

Las críticas para Marcelo Ebrard, se han venido escuchando de voces de todos los niveles desde los clásicos bots de Twitter hasta otras mucho muy autorizadas pero todas en el mismo sentido, es decir, que “Ebrard se quiso mostrar como jefe de Estado, pero que fue visto por los demás diplomáticos como un segundo al mando. En una entrevista realizada por Federico Arreola a Jorge G. Castañeda, intelectual y activista político que ocupó en el sexenio de Vicente Fox el cargo de secretario de Relaciones Exteriores, Castañeda mencionó que la participación de México habría sido relevante si hubiese asistido López Obrador a la cumbre en Roma, Italia: ‘Pero López Obrador no quiso viajar tan lejos, no le gustan estas cosas. Tampoco irá a Glasgow, Escocia a la reunión del clima, en varios sentidos más importante y necesaria que la del G-20′″.

“El hecho es que López Obrador no asistió. Ni modo, así es el presidente que tenemos. En su lugar acudió Ebrard, a quien necesariamente le dieron trato de segundón. Lo sé por experiencia. Varias veces representé al presidente Vicente Fox en reuniones de jefes de Estado, y como canciller me consideraban, como ahora a Marcelo, un plato de segunda mesa”, comentó Castañeda. (Infobae 01/11/21).

Pero la realidad es que no nos debe sorprender a nadie ese afán de protagonismo de Marcelo en un contexto como el que se encuentra, en esa compleja disputa que sostiene con la Jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien hasta ahora le lleva la delantera como delfín o la favorita del presidente López Obrador, para convertirse en la candidata de Morena y su sucesora.

Como lo mencionó hace unos días el periodista Federico Arreola en el marco de una conferencia magistral con la Agrupación Política Nacional “Confío en México”:

“Marcelo está jugando a estar en la boleta sí o sí, ya sea por Morena o por otros partidos. Marcelo es un político hábil porque es un político perverso, usa su inteligencia para hacer cosas y él se ha vendido siempre como un político eficaz; él compró las vacunas, compró las pipas, Marcelo todo resuelve, se presenta como un vicepresidente, como jefe de gobierno de la Ciudad de México, les vendió a todos la idea de que había hecho lo que nadie se había atrevido al construir la Línea Dorada, pero se le cayó y está en un problema verdaderamente serio. Con ese pasivo es muy difícil que algún partido lo vaya a aceptar”

Federico Arreola

El periodista Julio Astillero, igualmente ha hablado de Marcelo Ebrard respecto a esta lucha que sostiene con Sheinbaum por ganarse la bendición del presidente López Obrador. “Marcelo es la opción eficaz pero no confiable para López Obrador. La pelea entre Sheinbaum y Ebrard no puede explicarse solo por sus personalidades, en el fondo provienen de la lucha entre dos misiones a futuro”.

“Habría que preguntarse ¿cuál será la opción de López Obrador?, un Marcelo Ebrard que tiene el beneplácito de grupos de Estados Unidos, grupos empresariales, grupos priistas, es decir, eficaz en el mantenimiento del sistema, o Claudia Sheinbaum, que encarna hoy lo que llaman el grupo de los puros, el grupo más cercano a la doctrina y a los compromisos de la 4T y en torno a ella se emplean los principales personajes más radicales o más cercanos a dicha doctrina. En esta búsqueda de la eficacia o la lealtad, la izquierda o la derecha, la política del péndulo primero a la izquierda y luego a la derecha o bien la continuidad de la izquierda izquierda, o como llamemos a lo que ejerce el presidente López Obrador, creo que va a estar el futuro de esta sucesión presidencial”

Julio Astillero

Así las cosas, es normal que Ebrard esté haciendo su lucha por llamar la atención y por salir en las fotos, aunque ello le signifique representar el papel de fan, de pediche, y pasar como segundón, porque su meta la tiene clara y sabe a dónde se dirige. Pero ojalá su presencia en las Cumbres a donde López Obrador se niega a acudir, nos deje a los mexicanos algo más que unas selfies