Marcelo Ebrard visitó Aguascalientes el 21 de mayo para apoyar a Nora Ruvalcaba, candidata de Morena en las elecciones de gobernadora. Hasta lo presumió en Twitter:

Poco más de una semana después de la gira del canciller Ebrard a tal entidad, el titular de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, se vio obligado a explicar ante la prensa que había acudido a un mitin de la aguascalentense Ruvalcaba “como ciudadano”, esto es, no como funcionario ni, menos aún, como representante del presidente López Obrador.

A la candidata Ruvalcaba —que perdió frente a la panista Tere Jiménez— la apoyaron durante su campaña al menos 10 funcionarios y funcionarias del gobierno federal, de los gobiernos locales e integrantes del poder legislativo:

√ Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores.

√ Adán Augusto López, secretario de Gobernación.

√ Rocío Nahle, secretaria de Energía.

√ Víctor El Profe Castro, gobernador de Baja California Sur.

√ Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa.

√ Indira Vizcaíno, gobernadora de Colima.

√ Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán.

√ Ignacio Mier, presidente de la Cámara de Diputados.

√ Mario Delgado, dirigente de Morena.

√ Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México.

¿Por qué, entonces, la columna Templo Mayor del diario Reforma solo destaca —en sentido negativo— el apoyo que la candidata Ruvalcaba recibió de parte de Sheinbaum?

En sentido negativo, sin duda: Reforma atribuye la derrota de Morena en Aguascalientes al apoyo que la jefa de gobierno capitalino dio a la candidata de izquierda. Así como se lee:

√ “No se lo digan a nadie pero la derrota de Morena en Aguascalientes dolió mucho... en la oficina de Claudia Sheinbaum”.

√ “En aquel estado se sabía que la jefa de gobierno capitalino tenía el encargo presidencial de impulsar a Nora Ruvalcaba”.

√ “De ahí que la propia Sheinbaum acudió un par de veces a levantarle la mano a la candidata morenista”.

√ “Empieza a quedar claro que a Claudia Sheinbaum y su equipo como que no se les da muy bien eso de la operación electoral”.

Evidentemente alguien convenció a los redactores de la columna Templo Mayor —probablemente al director editorial de Reforma, Juan Pardinas— de grillar de una manera tan infantil a la jefa de gobierno.

Sobran personas perversas con capacidad para manipular a los editores del periódico propiedad de Alejandro Junco de la Vega, pero en este caso —dicen quienes presumen de saberlo todo—, el travieso probablemente estará presente como apoyo comunicacional del canciller en la ya muy fallida Cumbre de las Américas.