México.- La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal denunció que el cierre de calles que realizan vecinos con rejas y plumas afectan la movilidad de la ciudad y constituyen posibles casos de privatización del espacio público, por lo que el organismo tiene abiertos nueve quejas en las delegaciones Coyoacán, Iztacalco, Xochimilco, Iztapalapa y Gustavo A. Madero.
La Tercera Visitaduría de la CDHDF estimó que la colocación de vallas, plumas y rejas no sólo constituyen un acto ilegal, sino que “limitan la libre circulación, discrimina a las personas, dificulta su acceso, provoca fragmentación, los aísla y obstaculiza la movilidad”.
De acuerdo con la presidenta del organismo, Perla Gómez Gallardo, aseguró que los vecinos buscan estas opciones como defensa ante los altos índices de inseguridad, pero esto “termina siendo un obstáculo al derecho a la movilidad y al libre tránsito”.
La funcionaria expuso que luchar contra estas rejas no busca afectar a la población, pero no puede permitirse la privatización de las calles.
“Lo que queremos es sensibilizar a los vecinos; estamos pidiendo que retiren esas vallas o plumas que ponen y obstaculizan el paso, porque el acceso a la calle es público, no se puede cerrar, no se puede bloquear”.
Finalmente, lamentó que las autoridades hayan tolerado la colocación de estos objetos en la vía pública, en vez de atender el problema de fondo que es la inseguridad que se vive en el Distrito Federal.
Con información de La Jornada