Tras 18 años de sequía, Konami sorprendió a propios y extraños con la llegada de Castlevania: Belmont’s Curse, entrega de la saga que apela a la era dorada de la misma a finales de los 90’s y principios de los 2000.

Si bien Castlevania: Belmont’s Curse en realidad no arriesga en casi nada, en general se trata de un muy buen regreso de la franquicia pionera dentro del género de la acción en 2D.

Aquí tienes nuestra reseña de 5 puntos:

  1. Castlevania: Belmont’s Curse tiene una buena narrativa
  2. Rose es un gran añadido en Castlevania: Belmont’s Curse
  3. Castlevania: Belmont’s Curse trae de regreso mecánicas de los juegos clásicos
  4. Castlevania: Belmont’s Curse no se olvida de integrar nuevas mecánicas
  5. El diseño de niveles de Castlevania: Belmont’s Curse es excelente

Castlevania: Belmont’s Curse tiene una buena narrativa

Castlevania: Belmont’s Curse tiene una buena narrativa, que se integra muy bien en la mitología clásica de la franquicia.

La historia se traslada a París del año 1499, situándose exactamente 23 años después de los acontecimientos de Castlevania 3: Dracula’s Curse. Aquí, Trevor Belmont y su hija Rose acuden tras la desesperada llamada del obispo de la ciudad.

La capital francesa se encuentra sumida en el caos, con las calles infestadas de monstruos y sin ninguna protección para los habitantes de la misma.

La trama sitúa a Rose como la protagonista, quien además soporta una maldición personal que da nombre al juego, tendrá que descubrir lo que se oculta detrás de la crisis de París, que podría estar más ligada a ella de lo que cree.

Castlevania: Belmont’s Curse

Rose es un gran añadido en Castlevania: Belmont’s Curse

Aquí debemos decir que Rose es un gran añadido en Castlevania: Belmont’s Curse, no solo en cuestión de historia, también en todo lo que agrega al gameplay.

El manejo de Rose evoca de inmediato la fluidez y respuesta precisa característica de los juegos modernos del género, al mismo tiempo que esto se va ligando con su progreso en la historia.

Al ser hija de Trevor Belmont y la hechicera Sypha Belnades, Rose combina de forma natural la maestría del combate cuerpo a cuerpo con las artes mágicas, siendo algo novedoso en la saga.

Lo cual le agrega dinamismo al juego, al mismo tiempo que se siente familiar para aquellos que no habían jugado un título de acción en 2D desde el último Castlevania.

Castlevania: Belmont’s Curse

Castlevania: Belmont’s Curse trae de regreso mecánicas de los juegos clásicos

Si bien Castlevania: Belmont’s Curse trae de regreso mecánicas de los juegos clásicos, la obra le da in giro para que no se sienta anacrónico, comparado con obras más recientes.

El icónico látigo de los Belmont evoluciona en esta entrega para convertirse en una herramienta central de movilidad y enganche. Además de permitir balancearse en puntos de agarre, se utiliza para enganchar a los monstruos y salir impulsado hacia ellos.

Al presionar el botón de ataque durante el desplazamiento hacia el enemigo, se desata un ataque de enganche que cambia según el arma equipada.

Asimismo, contamos con siete tipos de armas disponibles, donde cada una cuenta con ataques cargados y patrones propios, siendo más o menos eficaces dependiendo el enemigo.

Todo esto te hará recordar a las obras más famosas de la franquicia, siendo una muy buena adaptación a la era moderna.

Castlevania: Belmont’s Curse

Castlevania: Belmont’s Curse no se olvida de integrar nuevas mecánicas

Aunque tenemos mucha nostalgia en el juego, Castlevania: Belmont’s Curse no se olvida de integrar nuevas mecánicas, esto con la magia de nuestra protagonista.

El juego introduce los hechizos Arcana, habilidades mágicas que se obtienen como recompensa tras vencer a los jefes principales, la cual nos puede dar ciertas ventajas al momento de atravesar las calles de París.

Para utilizar la magia se consume mana, el cual se regenera asestando golpes físicos a los enemigos. Estos hechizos se pueden potenciar mediante los desafíos Works of Mercy, los cuales otorgan puntos para desbloquear mejoras funcionales.

Adicionalmente, es posible equipar hasta tres reliquias pasivas, otorgadas como recompensa al completar retos opcionales de plataformas o combate.

Castlevania: Belmont’s Curse

El diseño de niveles de Castlevania: Belmont’s Curse es excelente

Para finalizar tenemos que decir que el diseño de niveles de Castlevania: Belmont’s Curse es excelente, como se podría esperar de un juego de este estilo por parte de Konami.

El diseño del mundo responde a la estructura clásica del Metroidvania, ofreciendo caminos bloqueados, secretos tras paredes agrietadas y zonas que requieren regresar más adelante tras obtener nuevas capacidades.

Haciendo que el jugador sea invitado a explorar toda la capital francesa para descubrir sus secretos, además de que es algo que ayuda a mejorar las habilidades y subir de nivel, tanto al personaje como las magias.

Lo cual le da al jugador varias horas frente a la pantalla, pues no solo tenemos un mapa inmenso, también muchas cosas que hacer en el mismo.

Castlevania: Belmont’s Curse

¿Vale la pena Castlevania: Belmont’s Curse?

Castlevania: Belmont’s Curse se perfila como un homenaje a los entusiastas del género y un regreso por todo lo alto para la saga de Konami. Algo que muchos esperaban desde hace años.

La sinergia entre la rica ambientación gótica y la maestría jugable de Castlevania: Belmont’s Curse da como resultado una propuesta pulida, adictiva y divertida.

Es cierto que no te da prácticamente nada nuevo si es que has jugado títulos del estilo en los últimos 20 años; pero aún así es una experiencia interesante y entretenida que los fans no deberían dejar de lado.

Con este regreso se demuestra que apostar por un diseño en 2D bien ejecutado es la mejor vía para hacer justicia a una franquicia legendaria.