Hasta donde el sentido común nos deja comprender, la vida sin corazón es imposible, pues es uno de los órganos vitales que mantienen en funcionamiento todo el organismo; un fallo en él y todos los demás sistemas biológicos comienzan a deteriorarse de manera casi instantánea. Por ello es de sorprender la historia de los hermanos Larkin, quienes sobrevivieron más de un año sin el músculo gracias a una máquina.
Dominique y Stan Larkin fueron diagnosticados con cardiomiopatía, enfermedad que provoca que el corazón deje de funcionar de manera intempestiva, provocando muertes fulminantes; como se han dado en varios deportistas.
Por esa razón necesitaban un transplante, sin embargo, la lista de espera era muy grande y muy probablemente morirían antes de la operación. Para prevenir eso, el Centro Cardiovascular Frankel de la Universidad de Michigan, realizó una intervención pocas veces vista; literalmente se les quitó el corazón y los conectaron a una máquina conocida como "Syncardia", que consistía en una especie de mochila de 6 kilos que tenía que ser llevada por los pacientes todo el día, todos los días; la cual bombeaba la sangre oxigenada a todo su cuerpo, reemplazando de manera momentánea las funciones del órgano.
Dominique sólo lo necesito durante un corto tiempo, gracias a que se encontró un donador; pero Stan tuvo que mantenerse conectado durante 555 días. Lo más impresionante del caso es que pudo realizar gran parte de sus actividades diarias, incluso jugaba basquetbol, algo que no era esperado por los médicos, quienes señalaron que el dispositivo no fue pensado para ese tipo de trato; señalaron que el joven de 25 años llevó más allá el funcionamiento de la misma.
Con esto, los doctores ya tienen una opción para todos aquellos que sufran de afecciones del corazón y que necesiten de esperar para un donador. Por cierto, Stan recibió su transplante el pasado 9 de mayo.
Con información de Science Alert.
