Este 12 de febrero de 2015, Super Mario Bros. 3 está cumpliendo 25 años de su lanzamiento en América. Si bien desde esa lejana fecha ha habido decenas de nuevos títulos basados en la mascota de Nintendo para diversas plataformas, ninguno ha logrado ser igual de memorable que esta última aventura del NES.
Razones son varias, pero aquí te señalamos las que, a nuestra consideración, son las que vuelven a este título el mejor de toda la saga.
En la primer entrega conocimos la estrella, los hongos y la flor de fuego. En Super Mario Bros. 3, Shigeru Miyamoto y su equipo entregaron una locura de nuevos poderes, siendo la cola de mapache la favorita de mucho; sin embargo también tuvimos los martillos, la botita; todos perfectamente implementados para no quitarle el reto al juego y ofrecer un gran abanico de opciones para resolver un escenario.
Hasta ese momento, nadie pensaba que la máquina de Nintendo pudiera entregar gráficas tan definidas como las de Mario 3. Aquí se notó que se conocía a la perfección la arquitectura bajo la que se trabajaba, entregando un diseño de niveles lleno de elementos y enemigos, además de contar con una gran variedad de mundos, cada uno con su propia identidad; incluyendo escenarios de bonus y un impresionante mapa mundial en cada uno de los niveles que lo componían.
Sirvió de introducción a nuevos enemigos, entre ellos los hijos de Bowser (que al final resultó que no eran sus hijos), quienes eran jefes de nivel con su propio escenario y secuencias de combate que no se repetían; contrario a su padre que nunca varió mucho su modo de ataque. Lo que hacía que el jugador creara nuevas estrategias para enfrentar a los malvados jóvenes; además de que resultaron extremadamente carismáticos.
Es cierto, tuvimos un Super Mario Bros. 2; pero este no resultó tan memorable como la primer entrega y la tercera, esto debido a que entregó una formula un tanto diferente a lo presentado, que si bien no era mala, si resultaba un tanto extraña para los fans del personaje. Sobretodo en términos de sistema de juego, pues resultaban disímiles a lo presentados en el inicio de la franquicia. La inclusión de más personajes no sirvió de revulsivo para lo anterior.
Aceptémoslo, en ese momento Mario era el rey de los videojuegos, a pesar de que sólo se haya probado el primer título o ninguno, todos conocía a Super Mario. Asimismo, la paso sin tanta gloria de la segunda parte, sirvió para que la tercera se ubicará como el verdadero nuevo título del fontanero italiano, lo que significaba que tenía que ser casi perfecto al estar en la mira de todos los jugadores. Nintendo lo sabía y cumplió con las expectativas con creces.
