24 de enero de 2022 | 17:52
Estilo de vida

Covid-19: Secuelas de fatiga y sofoco persisten hasta un año después

El estudio señala que la fatiga, la debilidad muscular y el sofoco, son las principales secuelas de coronavirus.
Fatiga como secuela de Covid-19
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Un nuevo estudio publicado por The Lancet, informó que las secuelas de fatiga y sofoco por Covid-19 pueden persistir hasta un año después del contagio.

De acuerdo con la investigación, al menos la mitad de pacientes recuperados de Covid-19 sufren un síntoma persistente tras la enfermedad.

Fatiga y debilidad muscular, las secuelas más comunes de Covid-19

La investigación, realizada con datos recopilados en Wuhan, China, analizó a casi mil 300 personas afectadas por el Covid-19 durante enero y mayo de 2020.

Luego de 6 meses de su alta hospitalaria, estos pacientes fueron estudiados sobre sus posibles efectos y secuelas.

Los primeros resultados demostraron que la fatiga, debilidad muscular y sofoco, son las principales secuelas por contagio de coronavirus.

“Alrededor de la mitad de los pacientes sufren al menos un síntoma persistente, el más habitual es la fatiga o la debilidad muscular. Y un paciente de cada tres, todavía padece sofoco doce meses después.”

Estudio

Estas proporciones son todavía más elevadas entre los pacientes que tuvieron un contagio grave de Covid-19.

Específicamente, entre quienes fueron atendidos en unidades de cuidados intensivos.

“La proporción de pacientes con problemas respiratorios aumentó del 26 al 30%”, detalló el estudio.

En los pacientes que presentaron una disminución de capacidad pulmonar después del contagio, no se registró mejoría durante el plazo anual de la investigación.

Covid-19 también tiene secuelas relacionadas con el estado de ánimo

Adjunto a la publicación del estudio, The Lancet advirtió que el Covid-19 supone nuevos retos sobre el respaldo de pacientes que se infectaron durante el 2020.

“El Covid-19 persistente es un desafío médico de primer orden”, enunció la revista.

Y es que, además de las afecciones en distintos órganos, las personas también son propensas a sufrir secuelas relacionadas al estado de ánimo.

“Hay un aumento del número de pacientes con ansiedad o depresión, del 23 al 26%. Las mujeres son dos veces más propensas a padecerlo.”

Estudio

Además se señala que, alrededor del 20% de los pacientes recuperados, no han podido retomar con éxito sus ocupaciones y rutinas luego de un año.

Con información de AFP y The Lancet