Un ligero cambio en el estado de nuestro cuerpo puede tener un efecto inmenso en nuestro estado emocional. Al igual que un evento externo, como buenas o malas noticias, tenemos la facilidad de cambiar instantáneamente nuestro estado de ánimo con cambios fisiológicos. Los psicólogos identificaron una serie de hábitos corporales que pueden mejorar nuestro estado de ánimo e inducir emociones positivas en nosotros. Aquí te decimos 3 de ellos que te recomendamos poner en práctica todos los días:
1. Tu postura
Nuestra postura altera la composición hormonal de nuestra sangre, y al hacerlo, afectamos nuestro estado de ánimo. Diferentes hormonas tienen diferentes efectos sobre nuestro estado mental: El cortisol es la hormona del estrés; cuanto más está presente en nuestra sangre, más estresados nos sentimos. La testosterona es la hormona de la confianza; mientras más activa, más confiados nos sentimos.
Amy Cuddy, psicóloga de Harvard, encontró que podemos alterar nuestros niveles de cortisol y testosterona a través de ejercicios de postura. Cuddy define posturas de alta potencia como las posturas que están abiertas, relajadas, y que ocupan espacio. Ella define las posturas de baja potencia como las posturas que están cerradas, tensas, y restringen el cuerpo en un espacio pequeño.
En uno de sus experimentos más conocidos, Cuddy pidió a un grupo de participantes tomar una posturas de alta potencia durante dos minutos y otro grupo para tomar una posturas de baja potencia para el mismo período de tiempo. El grupo con posturas de alta potencia tuvo una mayor cantidad de testosterona y una cantidad disminuida de cortisol en su cuerpo. El efecto contrario ocurrió en el grupo con posturas de baja potencia.
2. Los abrazos y el contacto interpersonal
La oxitocina, o la "hormona del cariño', es otra de las hormonas que afecta nuestro estado emocional. Cuando el nivel de oxitocina aumenta en nuestro cuerpo, nos sentimos más relajados y calmados. Según el psicólogo Alex Korb, la oxitocina genera una sensación de calma mediante la reducción de nuestra reactividad emocional a un entorno negativo y estresante. Korb sostiene que abrazar o tener contacto físico con otras personas, es una manera eficaz de aumentar la oxitocina en el cuerpo: abrazos, apretones de manos, suaves golpecitos en el hombro, y todo lo que te venga en mente. Además del contacto interpersonal; el contacto con objetos calientes y suaves, también tiene un efecto calmante y relajante:
3. Sonríe
Nuestros músculos faciales tienen un efecto sobre nuestras emociones que es tan significativa como el efecto de las hormonas. Un cambio en los músculos faciales induce un cambio en nuestro estado emocional y esto está comprobado científicamente gracias a un estudio realizado en 1988.
En este experimento, Fritz Strack y sus colegas, pidieron a un grupo de participantes ver dibujos animados mientras sostenían un lápiz entre los dientes. Al mantener el lápiz entre los dientes, los participantes activaban los músculos que se usan cuando uno sonríe, produciendo una sonrisa. A otro grupo se le pidió lo mismo, con la diferencia de que el lápiz era sostenido entre los labios, lo que activa los músculos que se usan en el ceño fruncido o cuando estás enojado.
Cuando se les preguntó a los participantes de ambos grupos qué tan divertidas eran las caricaturas, los participantes del grupo sonriente aumentaron la calificación, en comparación con los que pusieron el lápiz en los labios.
Un reportero de la BBC quería probar el efecto de la sonrisa en las emociones, así que tomó un paseo por la ciudad de Edimburgo en un día sombrío y pidió a la gente a poner un lápiz entre los dientes y activar los músculos que se usan para sonreír. Comprueba con el vídeo a continuación cómo este simple ejercicio cambia el estado de ánimo en 1 minuto.
