En el futbol actual es normal ver que cuando un equipo va ganando haga todo lo que esté en sus manos para consumir el mayor tiempo posible. Ya sea fingiendo faltas, tardarse una eternidad para ir por el balón y ponerlo en juego, entre otras. 

Pero lo que sucedió el día de hoy en el partido de la Copa Africana de Naciones entre Senegal y Argelia pasó el limite del descaro. 

Era el minuto 88, el marcador se encontraba 2 a 2, dándole el pase a la siguiente ronda a Senegal. El portero Khdaim N’Diaye fingió una lesión ridícula para que Argelia no consiguiera un tanto más que eliminara a los senegaleses. 

Lo peor de todo fue que el arbitro del encuentro llamó a las asistencias médicas para que lo revisaran y tras un minuto y medio de una tremenda ‘actuación’ se paró como si nada. 

Senegal terminó calificando a los cuartos de final de la Copa Africana, pero sin duda, la actitud del portero senegalés fue ridícula.