Columnas

Los conformismos, las viejas costumbres y el egoísmo es lo único que resultará victorioso en Nuevo León. Al menos así pintan las cosas por el momento.

"La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran".
Paul Valéry

Morena, o una gran parte del 4Teísta partido, dice no querer al priismo. En realidad son bastante parecidos, pero como quieren pensar que son distintos, hacen de todo para no admitir que llevan un rancio ‘revolucionario institucional’ en su seno.

Hoy eso quedó de manifiesto y hubo escándalo para evitar que Clara Luz Flores, antes priista, quede como la candidata de Morena a la gubernatura de Nuevo León.

Así, aprovechando la llegada de Mario Delgado, dirigente de Regeneración Nacional, a Monterrey, para lo que se esperaba sería un simple anunció de que Flores había sido designada como la abanderada de ese partido, se organizó un zafarrancho. Gritos, empujones y golpes.

Ello no se explica, sin embargo, solo por el descontento de los morenistas que antes describí. También se vieron dibujadas las manos de priistas de Nuevo León en estos encontronazos; personalidades que siguen enojados con Clara Luz por haber abandonado al PRI.

No olvidemos que antes de la administración de Jaime El Bronco Rodríguez, la entidad la dominaba ese otro partido. Y sus personajes más importantes en el estado, incluyendo el ex gobernador Rodrigo Medina, no van a dejar ir tan fácilmente todo lo “invertido” en Clara Luz (y en su marido, Abel Guerra) para que ahora lo capitalice Morena.

El hecho es que entre morenistas descontentos con que su partido se decante por Clara Luz Flores, como en un PRI interesado en mantener viejos cotos de poder, el anunció de la decisión de quien será el candidato/candidata por Morena se lo están haciendo muy difícil a su recién estrenado dirigente.

Pero, además, Delgado no contó con que todas las otras expresiones iban a ser muy abiertas en su rechazo a la alcaldesa de Escobedo y que terminarían por tirar abajo su visita al estado regio. Según el dirigente de Morena, entre ellas estaba la de Jaime Rodríguez, mismo con todo lo desacreditado que está. Mario Delgado ve el peso político (poco o mucho) de El Bronco también influyendo en movilizar las fuerzas para que no haya un entendimiento entre Clara Luz y Morena.

Este enfrentamiento sin duda pone en duda la capacidad de Delgado como cabeza del partido en el poder. Su obligación era anticipar problemas y resolverlos desde antes. Vuelve a plantearse la interrogante: ¿era Mario Delgado la mejor opción para encabezar Morena? ¿Estarán las voces de otras personas —desde Porfirio Muñoz Ledo hasta Yeidckol Polenvsky— también detrás de estas protestas y cuestionamientos? Ciertamente hay algunos “puros” de Morena que no quieren en sus filas a Clara Luz. Pero...

El hecho es que en contexto de ese menjurje de convicciones, enojos, posicionamientos, traiciones y desconfianzas fue hoy Mario Delgado a Nuevo León sin estar bien preparado. Y si bien subió una foto a sus redes sociales con Tatiana Clouthier —otra de las importante legisladoras de Morena que ha manifestado en público su repudio por Clara Luz—, recibiéndolo con brazos abiertos a su arribo en el aeropuerto de Monterrey, la verdad es que ese recibimiento se trató del último intento de la diputada por decirle a Delgado que no abanderara a Clara Luz. Esto es, de manifestar su inconformidad, coronando el sentimiento de priistas y morenistas por igual.

Así, lo que aparentaba ya estar más que consensuado y “planchadito”, donde hoy se tendría ya ungida a la candidata de Morena para Nuevo León, en realidad no había nada arreglado y resultó todo un batidillo.

Lo que sí, es que algo sin duda tiene ese estado de la República y su gente, dicho con todo respeto, porque por el otro lado, el de la oposición, tampoco se pusieron de acuerdo ni PRI, ni PAN, ni PRD, ni MC. No se conformó una alianza que tuviera el menor viso de poder vencer, ya no se diga a Morena, sino a Clara Luz.

Una cosa es evidente, los conformismos, las viejas costumbres y el egoísmo es lo único que resultará victorioso en Nuevo León. Al menos así pintan las cosas en este momento.