El expresidente Felipe Calderón Hinojosa, subió a Twitter una fotografía donde sale el presidente Andrés Manuel López Obrador y, con un plumón, encerró con círculos rabiosos el rostro de un norteño, gordito y bigotón, haciendo la maliciosa pregunta: “¿Quién es la persona que está atrás del presidente?”

La idea consistía en insinuar que el presidente mantiene relaciones con narcos (que el conoce bien, pues son sus patrones), sin ponerse a pensar que en México existen más de un millón de norteños cachetones, chapeaditos y bigotones (basta con que vea a los integrantes de una banda sinaloense), y que la persona fotografiada (que motivó a Mariana Gómez del Campo y Jorge Triana a darle difusión al infundio), es un médico.

En realidad, no es tan preocupante que un expresidente (que durante su sexenio nos puso en manos del narcotráfico), siga demostrándonos su inmadurez, prepotencia y mitomanía, lo preocupante es el dinero que gente millonaria invierte en él, para regresar al poder por la vía de un nuevo partido político (México Libre) con las mismas características e intenciones de los partidos políticos de derecha que nos han gobernado en el pasado: el PAN y el PRI.

Me imagino a los asesinos de la periodista María Elena Ferral Hernández, diciéndose: “¿Por qué quieren castigarnos? Hace apenas tres años esto era normal e impune”.

Sí, hace apenas tres años era normal Ayotzinapa, el huachicoleo, el fraude, la difamación. Quienes pretenden volver al poder (vía Felipe Calderón), no desean tu prosperidad, tu desarrollo ni tu felicidad, desean tu dinero; son más rudimentarios que un cuadrúpedo, pues su mentalidad empresarial solo responde a un estímulo: ¡más dinero! (sin importar a quien haya que matar, violar o difamar, con tal de obtenerlo).

El hecho de que Calderón (ni Mariana Gómez del Campo) pidan disculpas ni borren su tuit, es indicativo de que, si regresan al poder, vienen a imponerse y salirse con la suya, no a promover la verdad, la paz ni la justicia (salvo que eso represente dinero, pero lamentablemente, eso no va a pasar, pues les gusta obtenerlo por las malas).

Las mentalidades de los narcos y algunos empresarios son idénticas (por ello, son aliados en su lucha contra la 4T): ¡Dinero a manos llenas! ¡Y que los demás se jodan!

Es más fácil que los derechosos millonarios mueran de ardor que infectados (y eso que ellos sí paseaban por el mundo y estaban más expuestos que nosotros los pobres). Sus “fake news” nadie se las traga, pero para que no desgasten su única neurona planeando mentiras, les regalo algunas.

Les recomiendo que descansen en sus casas y, durante estos días, disfruten de la amena charla de don Javier Lozano Alarcón. Algún día se irá el Coronavirus, pasarán seis años, México Libre recuperará el poder, habrá chayotes más gordos y Mario Marín pondrá las bellísimas botellas de coñac.