En un hecho complicado de entender, se suspende el partido de lunes por la noche que se iba a llevar a cabo el siguiente lunes 19 de noviembre en el Estadio Azteca. Un deporte donde en lo menos que se fijan es en la salud de los jugadores, sino vea la película de Concusion con Will Smith, ahora resulta que la cancha está muy malita para el juego.
Los Borregos del ITESM y los Rayados del Monterrey
Los Rayados del Monterrey siempre se tuvieron que enfrentar por mucho tiempo al problema de jugar en la cancha del Tecnológico de Monterrey. No hubo un director técnico que no se quejara de esto. Los Borregos de Liga Mayor jugaban todo el semestre de agosto a diciembre en la cancha del Tec y se coordinaban con los Rayados para el calendario de juegos.
Una anécdota de un amigo que jugó en Borregos hace ya 20 años o más fue que le tocó que el entonces entrenador de Rayados, Arturo Salah, se quejara del estado de la cancha con el Coach Frank de Borregos. El coach Frank se contuvo de no írsele a los golpes.
¿Pueden convivir, futbol americano y futbol soccer en una misma cancha? Sin problema. La cancha del Tecnológico sufría, pero los técnicos ergónomos siempre supieron sacarla adelante para ambos eventos.
La cancha del Azteca
Sería tonto decir que la cancha no fue uno de los factores para que hubiera un motivo para cancelar el juego. El que es responsable del cuidado de la cancha sabe cómo va progresando y qué tan bien estará para cada evento que se celebre en la cancha No fue Televisa, sino el responsable de la administración del estadio el que no supo medir los tiempos para que el pasto madurara. El campo está sometido a más estrés del habitual pues hace un año no había juegos cada semana, hubo mucha lluvia y además conciertos en la cancha. Habría que hablar seriamente con los administradores de cancha para buscar qué pasó y qué se salió del plan.
Los jugadores fifís
El deporte de las tacleadas supone valentía y fortaleza. El “American Spirit” de que nada nos puede detener y ahora los detuvo un campo que no está al cien por ciento pero que no está en un estado deplorable.
Hace 21 años, en Pittsburgh, los acereros recibieron en una cancha en peores condiciones que la que tiene ahora el Azteca, a los Delfines de Miami. Nadie lloro, nadie hizo un comentario negativo. El juego se jugó y punto. El campo enlodado no detuvo a la NFL, no se cambió ni se suspendió.
Los juegos se pueden detener por muchas cosas, pero las condiciones de una cancha no han detenido casi ningún juego.
Los jugadores de los Rams empezaron a externar incomodidades sobre venir a jugar a México. El año pasado Belichick, el entrenador más odioso de toda la NFL, se quejó del juego en México. Ahora la NFL encontró la excusa perfecta.
¿Y los reembolsos?
Los reembolsos de los boletos llegarán sin problema a los que compraron su boleto. Ese no es el mayor problema. El problema es para todas las personas que venían de fuera de la Ciudad de México a ver el partido. Los hoteles, con una mentalidad muy corta, no hicieron el más mínimo esfuerzo por darle una compensación a los aficionados que solo venían a ver el partido. Los cuartos de hotel estarán vacíos con la posibilidad de ser reasignados a otras personas, ganancia para los hoteles. Las aerolíneas en muchos casos seguramente no reembolsarán los gastos a los aficionados, otra ganancia extra.
Muchas personas decepcionadas pues planearon un viaje para ver un deporte que les apasiona y la NFL no tuvo los tamaños para que se llevara a cabo el juego.
Lo que parecía un juego cualquiera el año pasado, se convirtió, por el desempeño de los equipos, en el juego más atractivo de la temporada. Todos quieren ver a los Rams y su racha, y a la revelación Mahomes. ¿Será que México no merece un juego de ese tipo y por eso encontraron la excusa perfecta?
Sea esto o no, esperemos que el año que viene se prepare mejor el estadio Azteca para que la excusa , si buscasen alguna, sea muy difícil de encontrar.
