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Percepciones. Voluntad

Congreso de Nuevo León.Twitter

Terminas entendiendo que lo que verdaderamente les hace falta es voluntad, ganas de trabajar, pasión...

“Hacen como que hacen, pero sin hacer mucho” Yomero

Lucidos están los diputados del Congreso de Nuevo León, que cinco meses después de que se ordenó aquello de la “sana distancia” nos sorprenden tomando medidas para cuidarse en el Pleno, mismas que llevan al extremo y que terminan siendo más que una precaución, una reverenda ridiculez.

Y ahí tiene que para sesionar solamente tendrán habilitadas 22 curules en el recinto y que la otra mitad de los legisladores trabajará vía remota.

¡Brillante, genial, sensacional, sorprendente, inimaginable, increíble!

De por sí trabajan poco, casi nada, ¿y ahora con pretexto?

El tema no es un asunto de espacio físico, porque ese lo tienen, no en el área de las curules, pero sí en toda la galería en donde pudieran caber sin mayor problema los otros 22 diputados de la legislatura.

¿Qué no tienen botones electrónicos para votar o marcar su asistencia? ¡Hombre, por favor! Bien podrían volver por un tiempo al método antiguo de la mano alzada para superar la contingencia, pero ya sabe cómo son ellos, retecuidadosos y retemeticulosos.

Terminas entendiendo que lo que verdaderamente les hace falta es voluntad, ganas de trabajar, pasión por lo que hacen, fervor y vehemencia por desquitar el salario y atender las necesidades de los nuevoleoneses.

De otra manera no nos anunciarían como un gran logro el trabajar con “sana distancia”, porque ni siquiera eso es digno de aplauso cuando tampoco debe serlo el que cumplan con su obligación de corresponder al salario que les paga el pueblo de Nuevo León.

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